Después de 1945, Rumanía tuvo que aguantar un doble trato: como país derrotado en la guerra y como país ocupado por los soviéticos con un régimen brutal. La diplomacia también sufrió y tuvo que reconstruirse a partir de los años 60
Rumanía rechaza las afirmaciones de Rusia de que los dirigentes de la UE están detrás de la decisión de presentar cargos contra el excandidato presidencial rumano Călin Georgescu.