Desde la segunda mitad del siglo XVI hasta la segunda mitad del siglo XIX, los monasterios ortodoxos de Valaquia y Moldavia estaban dedicados al Monte Athos. Esta dedicación significaba que todos los bienes que poseían los monasterios de los Países Romanos, así como los beneficios que obtenían de sus propiedades y actividades económicas, pertenecían a las comunidades athonitas.
Dejamos atrás los lugares conocidos por el turismo tradicional y nos adentramos en una Rumanía profunda, donde el verano no es una estación de descanso, sino un momento de vida intensa, de tradiciones que siguen latiendo, de historias que se transmiten con el calor del sol y el perfume del heno.