En esta edición hablaremos de las terrazas y cafeterías con encanto de Rumanía, espacios que durante el verano se convierten en auténticos puntos de encuentro para habitantes locales y visitantes. Porque conocer un país no significa solamente visitar sus monumentos más famosos. También significa sentarse en una terraza, probar una bebida típica, observar a la gente pasar y descubrir el ritmo de una ciudad.
La gastronomía tradicional rumana en otoño es una celebración de sabores, historia y comunidad. Entre septiembre y noviembre, los mercados se llenan de productos frescos, y las familias se reúnen para cocinar, conservar y compartir.
Los cristianos ortodoxos se preparan para celebrar la Pascua, fiesta que este año se celebra cinco semanas después de la Pascua católica.