Durante la Segunda Guerra Mundial, la información que circulaba por las ondas de radio no era menos importante que la que se difundía a través de los periódicos u otros medios. Por ello, la escucha de las emisoras de radio formaba parte de la recopilación de información y de la lucha contra la propaganda. La tarea de escuchar y elaborar resúmenes informativos recayó en el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Con el desarrollo de la inteligencia artificial, también ha aumentado la desinformación, que ha adquirido nuevas dimensiones: hablamos ahora de un fenómeno global, a menudo financiado y coordinado, que tiene el potencial de influir elecciones, polarizar sociedades o tensionar las relaciones internacionales.
Los ciudadanos de la República de Moldavia votaron en las elecciones parlamentarias del domingo a favor del acercamiento a la Unión Europea.
La guerra en Ucrania, la situación en Oriente Medio, el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, las elecciones en Francia, Alemania y Polonia: estos son los acontecimientos que marcan el año 2025. Un año en el que la UE, convencida desde hace tiempo de que una gran guerra En Europa ya no es posible, posiblemente nunca, hay que seguir encontrando respuestas adecuadas.
«Es nuestro deber mantener viva la memoria de las víctimas de la guerra y de los perseguidos por su fe», declaró en Berlín el presidente rumano, Klaus Iohannis
Las elecciones presidenciales del domingo son decisivas para el futuro europeo de la República de Moldavia.
En los regímenes de los partidos comunistas en los países de Europa Central y Oriental, toda la prensa giraba en torno a la ideología.
«Nos encontramos en un contexto tectónico, en el que además se avecina un año electoral. El conflicto que nos rodea nos obliga a tomar medidas de precaución en caso de un desarrollo inesperado», ha afirmado el profesor universitario Iulian Chifu.