El ministro de Finanzas, Alexandru Nazare, anuncia que Rumanía ha dado el primer paso para recuperar la confianza de los inversores y los socios europeos.
En Rumanía, la enseñanza preuniversitaria es ineficaz, ya que genera titulados con competencias de baja calidad, altas tasas de abandono y un elevado analfabetismo funcional. En cuanto a los titulados superiores, existe el riesgo de que queden anclados en los conocimientos adquiridos durante sus estudios, que con el tiempo quedan obsoletos. En cuanto al sistema nacional de investigación, tiene una arquitectura anticuada, no atrae grandes recursos internacionales y es vulnerable a la fuga de cerebros. Todas estas cuestiones y muchas más se recogen en un reciente informe del ministro de Educación, Daniel David.