Las previsiones de otoño de la Comisión Europea no son muy optimistas: indican que la economía rumana entrará en un periodo de ralentización del crecimiento durante los próximos dos años, debido a las medidas de austeridad adoptadas para reducir el déficit presupuestario, el mayor de la Unión.
El Parlamento de Bucarest ha rechazado una moción de censura iniciada por la oposición, después de que el Gobierno presentara sus medidas fiscales y presupuestarias