Desde el punto de vista de Rumanía, la Entente de los Balcanes formaba parte de un sistema de alianzas diseñado para defender sus fronteras desde los cuatro puntos cardinales, norte, este, sur y oeste.
Las empresas mixtas rumano-soviéticas “Sovrom fueron creadas inmediatamente después de la ocupación de Rumanía por el Ejército Rojo a finales de la Segunda Guerra Mundial.