El leu sigue depreciándose
En el contexto de la actual crisis política en Bucarest, la moneda nacional rumana se deprecia frente al euro.
Roxana Vasile, 07.05.2026, 10:56
A diferencia de otros países de Europa del Este que permiten una mayor flexibilidad del tipo de cambio, Rumanía ha utilizado la estabilidad de su moneda nacional como un ancla frente a una inflación ya de por sí muy elevada. Cualquier depreciación del leu se refleja en los precios de los productos, en las facturas o en los intereses bancarios que las personas deben pagar si tienen un préstamo. Así, en el contexto de la actual crisis política en Bucarest, la moneda nacional rumana —el leu— continuó depreciándose frente al euro y alcanzó el miércoles un nuevo mínimo histórico: 5 leus y 26 bani, con un aumento de 5 bani respecto a la cotización anterior. En las últimas dos semanas, el tipo de cambio aumentó un 3,5 %, después de haberse mantenido estable desde comienzos de año. La moneda nacional también perdió terreno frente al dólar estadounidense, que fue cotizado en 4 leus y 47 bani, al alza. El gramo de oro también se encareció, hasta alcanzar un valor de 676 leus, frente a los 653 de la sesión anterior. En cambio, la Bolsa de Valores de Bucarest desafió la situación de la escena política y cerró la sesión del miércoles al alza, con el principal índice, BET, apreciándose en más de un 1 %.
Las acciones de Electrica, actor clave en el mercado de distribución y suministro de energía eléctrica, subieron casi un 10 %, mientras que los títulos de Romgaz, el mayor productor y principal proveedor de gas natural de Rumanía, registraron un alza del 2,7 %, después de anunciar que asumirá el control de Azomureș, el mayor productor de fertilizantes del país.
En todo este contexto, el ministro interino de Finanzas, Alexandru Nazare, precisó que mantuvo varias conversaciones con representantes de la agencia de calificación financiera Fitch Ratings sobre la situación política de Rumanía tras la caída del Gobierno encabezado por el liberal Ilie Bolojan. El ministro Nazare subrayó que las autoridades rumanas deben mantener un diálogo constante con todas las agencias de calificación para evitar un deterioro de la percepción sobre la estabilidad económica del país. Cabe recordar que, de hecho, durante el último año, las medidas de austeridad impuestas por el Gobierno de Bolojan estuvieron guiadas exclusivamente por el imperativo de reducir el déficit del país —el más alto de la Unión Europea— para evitar, según se afirmó, que Rumanía fuera rebajada a la categoría de “bono basura” (junk), no recomendada para las inversiones.
Alexandru Nazare advirtió que Rumanía debe seguir respetando los objetivos fiscales y presupuestarios, así como los compromisos asumidos con la Comisión Europea y a través del PNRR, a pesar del período de interinidad política. “La trayectoria fiscal y presupuestaria no debe descuidarse, no debemos transmitir una señal de desviación. De hecho, la Comisión Europea, las agencias y los inversores están extremadamente atentos y preocupados por lo que sucede hoy en Rumanía”, declaró el ministro interino de Finanzas. Asimismo, insistió en que todos los proyectos relacionados con el PNRR deben continuar sin retrasos. En cuanto a la evolución del tipo de cambio leu-euro, aseguró que el Banco Nacional de Rumanía está haciendo todo lo posible “para mantener las cosas bajo control”.
Versión en español: Brigitta Pană