Cumbre del B9 y de los Países Nórdicos
La declaración conjunta emitida al término de la cumbre del B9 celebrada en Bucarest anuncia una «OTAN 3.0», en la que los aliados europeos intensificarán sus esfuerzos para garantizar la seguridad común
Corina Cristea, 14.05.2026, 10:38
La cumbre del B9 celebrada el miércoles, uno de los eventos diplomáticos más importantes organizados en Rumanía este año, reunió en una misma mesa a los líderes del flanco oriental de la OTAN y de los países nórdicos, al secretario general de la Alianza del Atlántico Norte, Mark Rutte, a una delegación de Estados Unidos y al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski.
En total, 16 delegaciones asistieron a la edición de este año del formato B9, creado en 2015 por Rumanía y Polonia, tras la anexión de Crimea por parte de Rusia, con el fin de coordinar las posiciones de los Estados de la OTAN situados en el flanco oriental de la Alianza.
Una edición celebrada en un contexto tenso, marcado por la guerra en Ucrania y los debates sobre el futuro de la seguridad europea. Rusia sigue siendo la amenaza más significativa y directa a largo plazo para la seguridad euroatlántica, según se indica en la declaración conjunta al término de la cumbre, en la que también se especifica la decisión de los Estados miembros de realizar inversiones adicionales en defensa ante la agresión de Moscú. La declaración condena firmemente la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania y reafirma el apoyo a la independencia, la soberanía y la integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas.
El presidente Nicuşor Dan señaló que la reunión del B9 se celebró como preparación para la cumbre de la OTAN que tendrá lugar en Ankara en julio y destacó la importancia de la relación transatlántica:
«Las decisiones que hemos tomado han consistido en cumplir los compromisos de aumentar el gasto militar, destinar esos fondos a capacidades que permitan a la alianza estar mejor preparada para hacer frente a las amenazas y equilibrar, dentro de la alianza, las contribuciones entre los países europeos y los Estados Unidos».
El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, también se refirió a la necesidad de una relación transatlántica sólida y, por otra parte, subrayó que apoya la ampliación del formato B9 a los países nórdicos:
«Somos firmes defensores de la ampliación de este formato B9 para incluir también a los países nórdicos —Suecia, Noruega, Finlandia e Islandia, así como Dinamarca— y, de este modo, ampliar nuestra perspectiva de seguridad a lo largo de todo el flanco oriental, de norte a sur».
Por su parte, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmó que hay que defender el flanco oriental, dado que Rusia sigue siendo una amenaza a largo plazo para la seguridad de los Estados miembros. «No podemos bajar la guardia. Debemos hacer todo lo necesario para defender a los Estados que forman parte de la OTAN», subrayó Rutte.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski, presente en la cumbre de Bucarest, agradeció el apoyo prestado a Ucrania y declaró que los aliados deben asegurarse de que Rusia no vuelva a dominar ni a desestabilizar a sus vecinos. «Es vital que sigan apoyando a Ucrania, porque es lo más importante que frena a Rusia en este momento», afirmó Zelenski.
La próxima reunión del B9 tendrá lugar en Varsovia.
Versión en español: Antonio Madrid