Desciende el déficit por cuenta corriente
El déficit por cuenta corriente de Rumanía se ha reducido debido a la moderación de la demanda y las importaciones
Ştefan Stoica, 16.06.2026, 11:17
Es bien conocida la lucha de las autoridades contra los déficits excesivos que afectan a la estabilidad presupuestaria y financiera de Rumanía.
El más grave es el déficit presupuestario, pero las políticas gubernamentales, muchas de ellas dolorosas desde el punto de vista social, han dado resultados esperanzadores.
En cuanto al déficit por cuenta corriente, este se redujo en más de un 12% durante los primeros cuatro meses del año, según los datos publicados el lunes por el Banco Nacional de Rumanía. Así, la balanza por cuenta corriente registró, en los primeros cuatro meses, un déficit de unos 8000 millones de euros, frente a los 9100 millones de euros del periodo enero-abril de 2025, precisa el Banco Nacional.
Según este informe, la principal contribución provino de la reducción del déficit comercial y del aumento del superávit en el sector de los servicios. En la estructura del déficit por cuenta corriente, la balanza de bienes registró un déficit inferior en 700 millones de euros, mientras que la balanza de servicios registró un superávit superior en casi 200 millones de euros. Las inversiones directas de no residentes en Rumanía superaron en total los 1500 millones de euros, en comparación con los aproximadamente 2200 millones de euros del periodo enero-abril de 2025.
Conforme al Banco Nacional de Rumanía (BNR), en el periodo enero-abril de 2026, la deuda externa total aumentó en aproximadamente 1000 millones de euros, hasta alcanzar los 229.550 millones de euros.
Los economistas consideran que esta mejora, que se traduce en una reducción del déficit por cuenta corriente, no refleja necesariamente una economía más competitiva, sino más bien una desaceleración del consumo y de la actividad económica.
El presidente de la Asociación de Analistas Financieros y Bancarios de Rumanía, Flavius Jakubowicz, señala que el ajuste no se debe a un fuerte aumento de las exportaciones, sino a una moderación de la demanda interna y de las importaciones. Flavius Jakubowicz:
«Rumanía está corrigiendo su desequilibrio externo, pero mediante un mecanismo bastante frágil: el enfriamiento de la demanda, no el aumento de la competitividad. Un ajuste logrado a base de frenos puede esfumarse ante la primera reactivación del consumo. La prueba de fuego llegará cuando la economía vuelva a crecer. Tenemos un déficit en descenso, una financiación en debilitamiento y colchones aún robustos. Podríamos decir que es un equilibrio, pero uno que no debe confundirse con una recuperación».
Sin embargo, hay señales positivas. Los servicios de transporte, las tecnologías de la información y las telecomunicaciones siguen generando un importante superávit en la balanza de pagos, y las reservas de divisas del Banco Nacional se mantienen en un nivel cómodo, subraya Flavius Jakubowicz. Añade, sin embargo, que resulta preocupante la caída de la inversión extranjera directa en más de un 30% con respecto al año pasado.
En estas circunstancias, advierte el analista, Rumanía corre el riesgo de depender cada vez más de los préstamos para financiar el déficit exterior, en un contexto en el que las agencias de calificación crediticia siguen de cerca la evolución de los desequilibrios económicos, que siguen siendo significativos.
Versión en español: Antonio Madrid