Medidas para reducir el precio de los carburantes
Los precios de los carburantes continúan al alza en Rumanía
Roxana Vasile, 30.07.2026, 11:56
Los precios de los carburantes continúan al alza en Rumanía. Esta semana, el precio medio de un litro de gasóleo alcanzó y superó el umbral psicológico de los 10 leus, el equivalente a unos dos euros. Por su parte, un litro de gasolina estándar pasó a costar en las estaciones de servicio más de 9,15 leus, es decir, más de 1,8 euros. Esta situación es causada por el contexto geopolítico y por los problemas de abastecimiento, en un escenario marcado por la incertidumbre sobre la reanudación de las exportaciones de petróleo desde Kazajistán a través del mar Negro.
En este contexto, la Cámara de Diputados aprobó el miércoles, como cámara decisoria, un proyecto de ley que prevé una reducción temporal y gradual (de entre el 5 % y el 25 %) del impuesto especial sobre el gasóleo, en función de la evolución de los precios en las estaciones de servicio. La reducción se aplicará durante los períodos de crisis y se desactivará automáticamente en cuanto dejen de cumplirse las condiciones establecidas.
El exministro de Energía por el Partido Socialdemócrata (PSD), Bogdan Ivan, uno de los impulsores de la iniciativa, explicó:
«Hemos elaborado este proyecto de ley para hacer frente a la crisis en el sector de los carburantes: limitar las exportaciones, limitar el margen comercial, gravar con un impuesto adicional los beneficios extraordinarios que están obteniendo las petroleras durante este período y reducir el impuesto especial mediante un sistema diferenciado. Esto supondrá una rebaja de 34 bani por litro de gasóleo estándar, que podrá llegar hasta 82 bani en función de la cotización internacional del barril de petróleo y del gasóleo.»
El proyecto de ley contó con el respaldo de todos los grupos parlamentarios. Sin embargo, no faltaron las críticas de la oposición nacionalista, que reprochó el retraso en la adopción de estas medidas y las consideró, además, insuficientes.
Adrian Țiu, diputado de SOS Rumanía, declaró:
«Dicen que van a reducir el precio del gasóleo y de la gasolina, pero cuando uno mira la letra pequeña, ¿qué encuentra? Que solo se reduce el precio del gasóleo. ¿Y la gasolina? Los que vivimos en el sur cruzamos a Bulgaria y la compramos dos leus más barata.»
«Rumanía ya no se enfrenta únicamente a una crisis de precios, sino también a un riesgo real de crisis de abastecimiento. El problema del mercado de los carburantes ya no es solo cuánto cuesta el combustible, sino si hay suficiente producto disponible. El mercado europeo afronta un déficit de gasóleo y de otros derivados del petróleo, las reservas están disminuyendo y la competencia por los volúmenes disponibles es inédita», declaró a comienzos de esta semana el ministro interino de Finanzas, Alexandru Nazare.
Aunque los datos disponibles no apuntan a una escasez física a escala nacional en el futuro inmediato, Rumanía sí podría enfrentarse a un problema real de seguridad petrolera a medio plazo, según coinciden también varios expertos económicos citados por los medios de comunicación.
«Sobre el papel, Rumanía parece bien protegida frente a una crisis petrolera: cuenta con una producción nacional de unos 2,7 millones de toneladas de crudo al año, dispone de dos grandes refinerías en funcionamiento, tiene acceso al mar Negro y mantiene reservas de emergencia que deberían cubrir aproximadamente 90 días de importaciones netas», señala un análisis publicado por HotNews.ro.
«La realidad, sin embargo, es que cerca de tres cuartas partes de las necesidades de crudo de Rumanía se cubren con importaciones y que, en el último período, más del 60 % de esas importaciones procedieron de Kazajistán.»
Versión en español: Valeriu Radulian