Rumanía: de la inflación al déficit presupuestario
La situación macroeconómica de Rumanía sigue siendo frágil.
Bogdan Matei, 26.06.2026, 11:06
El economista jefe del Banco Nacional, Valentin Lazea, ha advertido de que Rumanía tiene actualmente la mayor inflación y el mayor déficit presupuestario de la Unión Europea, y que la deuda pública del país superará este año el umbral del 60 % del Producto Interior Bruto, lo que puede poner en peligro la calificación crediticia del país. Con una inflación del 9,7 % y un déficit del 7,9 % a finales del año pasado, existe en todo momento el peligro de que el país sea rebajado al nivel de «no recomendado para inversiones», de que se interrumpa la financiación procedente de los mercados de capitales externos y de que se produzca un ajuste drástico del nivel de vida —afirma sin rodeos el experto del banco central.
En una presentación realizada en la conferencia de la Asociación de Analistas Financieros y Bancarios, y citada por los medios de comunicación de Bucarest, pidió a las formaciones políticas que aceptaran un pacto político-económico que obligara a todos los futuros gobiernos a no superar determinados límites en los indicadores macroeconómicos. Es absolutamente necesario establecer unos objetivos en los que se enmarquen la inflación, el déficit presupuestario y el crecimiento económico, objetivos que, una vez alcanzados, deban ser respetados por cualquier gobierno, independientemente de su orientación ideológica, insiste Lazea.
No es difícil, si dejamos de lado el populismo y empezamos a respetar a la población educándola, en lugar de engañarla, concluye, de forma pedagógica, el economista jefe del Banco Nacional de Rumanía, en un momento en el que, por lo demás, Rumanía se encuentra sumida en plena incertidumbre política y carece de un gobierno con plenos poderes, después de que el equipo ejecutivo liderado por el liberal Ilie Bolojan fuera destituido por el Parlamento, el 5 de mayo, mediante una moción de censura.
Alexandru Nazare, ministro de Hacienda —actualmente sin afiliación política en el actual Gobierno interino, pero que también fue miembro del PNL y experto en el equipo del Banco Nacional—, es la persona que trae las buenas noticias. Anuncia que el déficit presupuestario se ha reducido casi a la mitad con respecto a 2025, situándose en el 1,75 % del Producto Interior Bruto tras los primeros cinco meses del año, frente al 3,35 %. En una publicación en su página de Facebook, el ministro afirma que las conversaciones con las agencias internacionales de calificación, previas a los nuevos informes de evaluación de Rumanía, tendrán lugar en los próximos días, y que la evolución de la ejecución presupuestaria actual demostrará la capacidad de Bucarest para continuar con la consolidación fiscal.
La reducción del déficit presupuestario supone un respiro para el país, de cara a las conversaciones que se celebrarán en julio con las agencias de calificación Moody’s y Fitch, según opina también el consultor económico Adrian Negrescu. Añade, sin embargo, que el ruido político genera una fuerte percepción de inestabilidad en torno a la situación de Rumanía y que la reducción del déficit presupuestario no es suficiente. Solo mediante la reducción de la evasión fiscal y la ampliación de la base impositiva podremos salir de esta espantosa situación que, tal y como estimaba también la Comisión Europea, puede llevarnos en los próximos años a una situación financiera propia de un país en quiebra —concluye Adrian Negrescu.
Versión en español: Monica Tarău