La bajada de la inflación en los últimos dos meses no supondrá necesariamente que la vida sea más barata en Rumanía, ya que algunos gastos corrientes son difíciles de reducir o aplazar.
La inflación desciende dos puntos porcentuales, pero la presión sobre los precios se mantiene, sobre todo en los servicios y la energía.
Para entrar en la zona del euro, Rumanía debe cumplir una serie de criterios, entre los que se incluyen tener una moneda estable, una inflación baja y un déficit presupuestario inferior al 3 % del PIB. Hace una década se cumplían esos criterios, pero no es así en la actualidad, cuando la adhesión al euro sigue siendo un objetivo nacional
Los datos publicados el lunes por el Instituto Nacional de Estadística muestran que Rumanía ha evitado, al menos estadísticamente, la recesión técnica en la primera mitad del año
El Banco Nacional de Rumanía aboga por la estabilidad política y gubernamental y la continuación de la corrección fiscal
La agencia de calificación Fitch ha decidido mantener la calificación de país de Rumanía en el último nivel recomendado para las inversiones.
La situación macroeconómica de Rumanía sigue siendo frágil.
Rumanía sigue siendo el país con la mayor inflación de la Unión Europea.
El déficit de la balanza comercial de Rumanía se redujo un 7% en los primeros cuatro meses del año, pero los expertos señalan que las cifras no reflejan con exactitud la situación de la economía nacional
Los sindicalistas rumanos continúan con sus protestas contra las políticas salariales del Gobierno