Buenas noticias de Moody’s
Las agencias de calificación financiera mantienen la calificación asignada a la economía rumana, pero se muestran cautelosas respecto al futuro. (Nota de Bogdan Matei.)
Bogdan Matei, 10.08.2026, 10:21
Tal como anticipaban la mayoría de los analistas económicos en Bucarest, la agencia de calificación financiera Moody’s mantuvo la calificación de Rumanía en Baa3, con perspectiva negativa. Según la agencia, la decisión de mantener la perspectiva negativa refleja los importantes riesgos de implementación relacionados con el ambicioso programa de consolidación fiscal, a pesar del progreso inicial logrado en la reducción del déficit.
Las condiciones políticas se han vuelto más difíciles tras la aprobación de una moción de censura contra el ex primer ministro, el liberal Ilie Bolojan, en mayo, y la fragmentación política ha retrasado la formación de un nuevo Gobierno. La agencia espera que la nueva administración asuma el cargo después del receso de verano. Los próximos meses serán importantes para evaluar la capacidad de Rumanía para mantener el apoyo político a un ajuste fiscal prolongado y para implementar medidas estructurales que respalden la estabilización de la deuda.
La confirmación de las calificaciones incorpora la integración del país en la Unión Europea y el marco institucional que respalda la credibilidad política y proporciona acceso a financiamiento de Bruselas. También incorpora el sólido potencial de crecimiento de Rumanía y sus niveles de riqueza relativamente altos en comparación con los de países de la misma categoría.
Las vulnerabilidades se refieren, además de a la situación política interna, a la proximidad de la guerra en la vecina Ucrania y a los elevados déficits estructurales por cuenta corriente. La agencia Fitch emitió un diagnóstico similar el 31 de julio, anunciando que mantenía la calificación soberana de Rumanía en BBB menos, con perspectiva negativa.
Según sus expertos, la calificación de Rumanía se sustenta en su pertenencia a la Unión Europea y está asociada a las entradas de capital que favorecen la convergencia de ingresos y el acceso a financiación externa. El Producto Interno Bruto (PIB) per cápita y la calidad de la gobernanza superan los de otros países con calificación BBB. Estos puntos fuertes se ven contrarrestados por déficits presupuestarios y por cuenta corriente grandes y persistentes, el aumento de la proporción de la deuda pública y la deuda externa neta en el PIB, la alta inflación y una política interna cada vez más fragmentada y polarizada.
Las incertidumbres políticas se han incrementado tras el colapso del Gobierno de coalición de cuatro partidos, declarado prooccidental (PSD-PNL-USR-UDMR), mientras que el camino hacia una solución sigue sin estar claro. A principios de octubre, también se espera el análisis de Standard & Poor’s, la otra gran agencia de calificación.
Actualmente, según señalan los analistas, las tres agencias tienen una perspectiva negativa sobre la calificación soberana de Rumania, lo que sitúa al país a un paso de la calificación de bono basura (no recomendable para la inversión).
(versión en español: Simona Sarbescu)