El desarrollo industrial de Bucarest
La capital de Rumanía es también la capital de la industria rumana. A partir de la segunda mitad del siglo XIX, Bucarest inició su expansión industrial y pasó a ser el centro de un país en desarrollo, tras haber sido una región periférica de Oriente
Steliu Lambru, 21.09.2026, 13:39
La historia del desarrollo industrial de la capital de Rumanía, que comenzó hace casi 170 años, va a la par con el desarrollo industrial de la propia Rumanía. A menudo olvidamos que, para construir un país, se necesita tanto dinero como sentimiento patriótico y movilización identitaria. Rumanía se construyó con dinero, y para ello se necesitó una economía productora, especialmente la industria. Desde el punto de vista del pensamiento económico del siglo XIX, la industria era la clave del avance tecnológico, del progreso y del bienestar.
A grandes rasgos, se puede decir que la industria de Bucarest se basó en la producción local de materias primas, en la puesta en marcha de líneas de montaje de productos procedentes de Occidente, en las reparaciones y, en menor medida, en la creatividad local.
El historiador Cezar-Petre Buiumaci, del Museo Municipal de Bucarest, nos ha contado cómo evolucionó la Bucarest industrial a partir de la segunda mitad del siglo XIX:
«Tenemos un Bucarest que, gracias a su transformación de un pequeño mercado situado en la encrucijada de las rutas comerciales a residencia principesca, y posteriormente a capital del país, capital de los Principados y capital de la Gran Rumanía, llega a convertirse en la principal ciudad industrial del país. La expansión territorial y la demanda de productos manufacturados provocan un aumento considerable del número de talleres, que, con el tiempo, se convierten en talleres más grandes, luego en pequeñas fábricas y, finalmente, en núcleos de las grandes plataformas industriales que surgirán posteriormente».
Las dos últimas décadas del siglo XIX y las dos primeras del siglo XX sentaron las bases de la industria de Bucarest. ¡Pero eso no es todo! Fue precisamente la industria la que influyó en el aspecto urbano de Bucarest y en la identidad de sus habitantes. Cezar-Petre Buiumaci:
«Nos encontramos en un periodo de principios de siglo, tras la Gran Guerra, en el que los principales pilares del desarrollo industrial se basan en medidas legislativas. Estas favorecen la aparición de nuevas empresas que, posteriormente, se convierten en las grandes fábricas que el régimen comunista decide desarrollar.
Observamos una evolución ascendente, pero también hay elementos que, de alguna manera, frenan dicha evolución. Uno de esos elementos fue la Gran Crisis de 1929-1933. Se produce un desarrollo radial y otro circular; la mayoría de las empresas se ubicarán en una zona circular alrededor de la carretera de circunvalación. Contamos con una zona de desarrollo a lo largo de las principales vías de acceso a la ciudad, las arterias viarias, y otra zona de desarrollo en torno a la infraestructura de transporte ferroviario. Surgen también las grandes estaciones de tren, muy importantes: Filaret, Gara de Nord, Gara Obor, Gara Cotroceni, y una carretera que las une. Y esta carretera es la circunvalación, siguiendo el modelo de las carreteras francesas, que delimita prácticamente el espacio interno de la ciudad, a finales del siglo XIX. Todo lo que era contaminante se encontraba fuera de este espacio.
A partir de la estación Gara de Nord tenemos una serie de empresas, cocheras de tranvías, hospitales y cementerios, todos ellos situados fuera de la ciudad en aquel momento. El hecho de que hoy se encuentren dentro de la ciudad se debe a las etapas de expansión territorial de la misma; están en la ciudad únicamente por este motivo. Había dos zonas de seguridad, por así decirlo, dentro de este perímetro, y más allá se encontraba la zona de desarrollo.
Incluso cuando los comunistas llegaron al poder en 1945 y se ejerció una gran presión sobre el mercado de la vivienda —ya que entonces existía una crisis de vivienda—, todo lo que se construyó se hizo en las afueras. Prácticamente, se construyeron ciudades dentro de la ciudad, tangentes a esa línea periférica que he mencionado».
El periodo de entreguerras se considera la época dorada del desarrollo de Rumanía, una época en la que la sociedad rumana funcionaba a pleno rendimiento. Era la época más vinculada a la modernización europea y la industria intentaba seguir el ritmo de Occidente. Cezar-Petre Buiumaci:
«El año 1938 se toma estadísticamente como año de referencia para la economía rumana y contamos con ocho centros industriales, entre los que se encuentra Bucarest, que es además el principal.
Cuarenta años más tarde, Bucarest aparece en el mapa como el más destacado. Las zonas predominantemente industriales son las que se encuentran cerca de las estaciones de tren: en Filaret, en Obor y a lo largo de la Calea Dudești, la carretera de Oltenița, Giurgiului, Rahovei y Alexandrei. Estas son las carreteras que salen de la ciudad y la dividen en los futuros barrios de Filaret, Gara de Nord, Ștefan cel Mare, Timpuri Noi con Văcărești, Dudești, Cățelu, Policolor, Militari, Pipera, Bucureștii Noi y Berceni. Todas ellas rodean ya la ciudad y forman, por así decirlo, un escudo industrial a lo largo de su perímetro. Tienden a polarizar a su alrededor otras industrias por sectores, pero también otras que no encajan en ningún sector concreto, sino que simplemente prestan servicios. Cotroceni ya era una zona predominantemente vinculada a la industria militar; allí se encuentra la zona militar, y por eso hay también una estación de tren.
A continuación se encuentra, prácticamente, la zona virgen que se desarrolló durante la época comunista, empezando por APACA (uno de los grandes conglomerados de confección textil de Rumanía) y desde allí hasta el final, en el acceso a la actual autopista, que antes era un pueblo».
En los últimos 170 años, Bucarest ha evolucionado industrialmente en función de los períodos históricos que ha atravesado y de los gobiernos que ha tenido Rumanía. Y la industria ha contribuido a la formación de generaciones de bucarestinos y a lo que es hoy Bucarest.
Versión en español: Antonio Madrid