Los libros antiguos eran muy variados, al igual que lo son hoy en día. Entre esa diversidad también se encontraba el libro de medicina, que incluía tratados científicos, obras sobre el tratamiento de las enfermedades de la época, libros de educación y prevención, entre otros. Las imprentas rumanas de los siglos XVIII y XIX también imprimieron este tipo de libros, que se sumaron a los libros de medicina impresos fuera del espacio rumano y que acabaron en las bibliotecas.
La enseñanza confesional católica en el espacio rumano cuenta con una historia de varios siglos. Se implantó antes en Moldavia, ya que allí había diócesis católicas desde finales del siglo XIII. En Muntenia hubo intentos de organización religiosa romana que, sin embargo, no resistieron la inestabilidad provocada por las migraciones de los siglos XI-XIII. La aparición de la Iglesia greco-católica en Transilvania a finales del siglo XVII supuso la introducción de la enseñanza católica en lengua rumana, en la que el latín ocupó un lugar central.
Los rumanos mantienen una larga relación con los turcos, que se remonta a la llegada de estos a Europa. Tras la independencia de Rumanía del Imperio Otomano en 1877, las relaciones bilaterales se restablecieron y, en el siglo XX, se convirtieron en una de las amistades regionales más sólidas del sudeste de Europa.
Una buena parte de la historia de Rumanía en la segunda mitad del siglo XX estuvo marcada por la familia Ceaușescu. En primer lugar, por Nicolae, el líder absoluto del país entre 1965 y 1989. Pero otros nombres tampoco tuvieron menos influencia sobre la gente y las decisiones, empezando por su esposa Elena, continuando con sus hijos y terminando con sus hermanos y sobrinos.
El Imperio romano consideraba el río Danubio como una frontera natural con el mundo que denominaba bárbaro. La presencia romana en el Bajo Danubio, en la zona del futuro espacio rumano, se tradujo en asentamientos civiles, fortificaciones militares y obras públicas.
A mediados del siglo XIX, la sociedad rumana dio un gran paso hacia la modernización al liberar a los romaníes de la esclavitud. En 1855, el Principado de Moldavia aprobó la ley de emancipación de los romaníes. El 20 de febrero de 1856 se promulgó la «Legiuirea pentru emanciparea tuturor țiganilor din Principatul Țării Românești» (Ley para la Emancipación de Todos los Gitanos del Principado de Valaquia).
El 19 de febrero de 2026 se cumplirán 150 años del nacimiento de este escultor de talla mundial, por lo que se trata de una fecha muy importante para la cultura rumana.
La Unión del 24 de enero de 1859 de los Principados de Moldavia y Valaquia fue un objetivo fundamental de la generación de 1848. Ambos formaron Rumanía y sentaron las bases de un Estado entre los Cárpatos y el Danubio, que las ideas modernas acercaron a Occidente.
En 1948, el régimen comunista disolvió la Iglesia rumana unida a Roma o greco-católica. Muchos prelados que se negaron a unirse a la Iglesia ortodoxa fueron encarcelados, las iglesias fueron confiscadas, las publicaciones fueron prohibidas y la enseñanza también. Sin embargo, en las cárceles, quienes estaban allí permanecieron fieles a su fe y la transmitieron.
Las tendencias en las relaciones internacionales después de la Segunda Guerra Mundial se orientaron claramente hacia la descolonización y el fomento de la independencia de las antiguas colonias. Así surgieron los movimientos de liberación nacional. Había una ambición por crear un mundo nuevo, mejor y más justo. De este modo, el interés externo de Rumanía se dirigió hacia África y Asia a principios de la década de 1960.
El colapso de la Unión Soviética en 1991 abrió el camino a la independencia de todas las antiguas repúblicas de la unión, y la República de Moldavia se convirtió en un Estado independiente el 27 de agosto de 1991. Sin embargo, en los distritos de la margen izquierda del río Dniéster, que pronto se declararían la República Moldava del Dniéster o Transnistria, políticos y grupos paramilitares respaldados por Rusia se preparaban para la secesión.
Después de 1945, Rumanía tuvo que aguantar un doble trato: como país derrotado en la guerra y como país ocupado por los soviéticos con un régimen brutal. La diplomacia también sufrió y tuvo que reconstruirse a partir de los años 60
Desde la segunda mitad del siglo XVI hasta la segunda mitad del siglo XIX, los monasterios ortodoxos de Valaquia y Moldavia estaban dedicados al Monte Athos. Esta dedicación significaba que todos los bienes que poseían los monasterios de los Países Romanos, así como los beneficios que obtenían de sus propiedades y actividades económicas, pertenecían a las comunidades athonitas.
Uno de los momentos más impactantes de la Revolución rumana de diciembre de 1989 tuvo lugar el 25 de diciembre, día de Navidad. Fue entonces cuando se llevó a cabo el juicio, la sentencia de muerte y la ejecución del líder comunista Nicolae Ceauşescu y su esposa, culpables de la muerte de más de 1100 personas entre el 16, 17, 21 y 22 de diciembre, hasta el 25. El controvertido juicio debería haber sido el momento del renacimiento de una nueva época, del renacimiento de una sociedad traumatizada durante 45 años por abusos y privaciones de todo tipo.
Después de casi una semana de grandes protestas, que empezaron la tarde del 15 de diciembre de 1989, el 22 de diciembre el régimen de Nicolae Ceaușescu ya no existía. Pocos después de las 12 del mediodía, el dictador, su esposa y algunos allegados huyeron en helicóptero desde el edificio del Comité Central del Partido Comunista Rumano, sede del poder durante 45 años.