Retrospectiva semanal
Lo más destacado de la semana del 21 al 25 de septiembre de 2026
Roxana Vasile, 26.09.2026, 09:00
En Bucarest, se llevan a cabo conversaciones para la formación de un nuevo Gobierno…
El primer ministro rumano designado, el liberal Siegfried Mureșan, presentó esta semana las líneas principales del programa de gobierno con el que acudirá al Parlamento para solicitar la investidura. Anunció que continuará gestionando con cautela los fondos públicos, señalando que, tras esta difícil etapa, se iniciará una fase de crecimiento. Entre otras cosas, no contempla aumentos de impuestos ni tasas —que, por cierto, casi se han triplicado este año— y sí contempla un aumento de los salarios del sector público y la indexación de las pensiones en el presupuesto de 2027, dado que los ingresos de los rumanos llevan mucho tiempo congelados en nombre de la austeridad para reducir el déficit del país. Tras reunirse con el PNL, la USR y la UDMR, Siegfried Mureșan anunció que cuenta con el apoyo político de los tres partidos que integran el actual Gobierno interino en Bucarest. Pero juntos, solo tienen 170 diputados, mientras que él necesita un mínimo de 233 para inaugurar su gobierno. El primer ministro designado se declaró confiado en poder dialogar con el PSD, en un intento por convencerlo de que votara por él. Los socialdemócratas, a su vez, pidieron a Siegfried Mureșan que renunciara a su mandato, afirmando que no tenía ninguna posibilidad de obtener el voto de la mayoría parlamentaria. Previamente, el PSD también le había pedido que renunciara a su cargo de eurodiputado, para demostrar que realmente quería ser primer ministro. AUR (la oposición nacionalista), excluida de las negociaciones, reiteró que no votaría por un gobierno del que no formara parte. Si Siegfried Mureșan no logra la aprobación del Parlamento, Rumanía podría entrar en el escenario de elecciones anticipadas, algo que, sin embargo, el presidente del país, Nicușor Dan, quiere evitar. En su opinión, estas prolongarían durante varios meses el estado de incertidumbre que ha prevalecido desde mayo, cuando el actual Ejecutivo fue destituido por una moción de censura.
En Nueva York, el presidente en la Asamblea General de la ONU
El apoyo a Ucrania y las amenazas híbridas de Rusia fueron algunos de los temas abordados por el presidente Nicușor Dan en su intervención nacional ante las Naciones Unidas. El miércoles, en Nueva York, desde la tribuna de la Asamblea General de la ONU, el presidente llamó la atención sobre la manipulación a través de las redes sociales, una amenaza para las democracias. El jefe de Estado explicó que el principio fundamental de la democracia es «una persona, una voz, un voto», y que si miles de cuentas falsas se expresan de manera coordinada, la voz del individuo deja de ser escuchada y se niega la libertad de expresión. Al hablar sobre la guerra en Ucrania, Nicușor Dan expresó, una vez más, su apoyo al pueblo ucraniano mientras sea necesario. Advirtió que las amenazas híbridas de la Federación Rusa no se dirigen solo a Ucrania, sino que tienen como objetivo a toda Europa. Sin embargo, en opinión del presidente rumano, estas amenazas solo pueden ser disuadidas aumentando el gasto militar. La seguridad en el mar Negro, el apoyo a la República de Moldavia, el plan de paz para Gaza y la apertura de Rumanía a los negocios y la innovación fueron otros temas abordados por Nicuşor Dan en su discurso nacional ante la ONU. Durante su estancia en Estados Unidos, el presidente también se reunió con miembros de la comunidad rumana en Nueva York e inauguró el cruce Reina María de Rumanía con motivo del centenario de la histórica gira de la soberana rumana por Estados Unidos. En esa ocasión, se develó una placa conmemorativa en la intersección de las calles 38 y 3, cerca de la sede de la Misión Permanente de Rumanía ante la ONU.
Expertos de S&P evalúan la calificación crediticia de Rumanía
Expertos de la agencia internacional Standard & Poor’s llegaron a Bucarest esta semana para evaluar la situación económica y fiscal de Rumanía con el fin de establecer su calificación crediticia. En una publicación en redes sociales, el ministro interino de Finanzas, Alexandru Nazare, declaró que el principal objetivo del ministerio que dirige este periodo es mantener la calificación, de la cual dependen las condiciones en las que Rumanía obtiene préstamos en los mercados extranjeros, la confianza de los inversores y los recursos que pueden destinarse al desarrollo, en lugar de consumirse en intereses. Standard & Poor’s, una de las agencias de calificación más importantes del mundo, publicará su informe periódico sobre Rumanía el 2 de octubre. La calificación actual se encuentra en el límite inferior de la categoría de «grado de inversión». Si se rebajara, el país entraría en la categoría de «bonos basura», lo que significa que no se recomendaría la inversión.
Sentimiento económico de los rumanos
Mientras tanto, los índices que sirven de base para calcular el costo de los préstamos al consumo e hipotecarios en moneda nacional con tasas de interés variables han aumentado. Los precios de la gasolina y el diésel en las gasolineras han superado nuevos umbrales psicológicos. El leu se ha depreciado significativamente frente a las principales divisas, registrando su nivel más alto de la historia frente al euro. Y, aunque la inflación ha ralentizado su ritmo de crecimiento, cayendo al 6,17% en agosto, desde el 8,16% en julio, el costo de los servicios ha continuado aumentando a un ritmo de dos dígitos, como consecuencia del incremento de los precios de la energía y los combustibles. Los precios de los alimentos y otros bienes de consumo han aumentado en la misma medida, con efectos incluso drásticos para los hogares de bajos ingresos. Como resultado, casi un tercio de los rumanos (32%) afirma vivir peor que hace un año, y la diferencia entre el salario que reciben y lo que compran es directamente visible. La población sigue mostrándose pesimista respecto a la economía y el 86% prevé nuevas subidas de precios, lo que explica su mayor cautela y sus intentos por adaptarse a un entorno económico percibido como difícil y persistente, tal como revela un estudio realizado por INSCOP y publicado esta semana.
(versión en español: Simona Sarbescu)