S&P mantiene la calificación crediticia de Rumanía
Tras Fitch y Moody’s, la agencia Standard & Poor’s también mantiene la calificación de Rumanía en el último nivel recomendado para las inversiones
Daniela Budu, 05.10.2026, 11:08
La agencia de calificación estadounidense Standard & Poor’s ha anunciado que mantiene la calificación de Rumanía en BBB-, con perspectiva negativa.
La calificación indica que el país se considera apto para la inversión, pero se encuentra cerca del límite inferior, con riesgos relacionados con los elevados déficits presupuestarios de años anteriores y la evolución política y fiscal.
El principal problema señalado por los expertos de la agencia internacional es la inestabilidad política. Consideran que la prolongación del estancamiento político y la falta de un gobierno operativo pueden poner en peligro la reducción del déficit presupuestario y aumentar los costes de financiación del Estado.
Al mismo tiempo, la agencia señala la disciplina en el gasto público, el nivel de ingresos presupuestarios y la absorción de los fondos europeos como algunos de los factores que han contribuido a esta evolución. También destaca el elevado nivel de inversión pública, financiado en gran parte con fondos europeos, como uno de los principales elementos que sustentan la actividad económica.
Sin embargo, el mantenimiento de la perspectiva negativa pone de manifiesto que S&P sigue viendo riesgos para la trayectoria fiscal de Rumanía. La agencia de calificación considera que el próximo periodo será fundamental para la formación de un gobierno respaldado por una mayoría parlamentaria y para la adopción de un marco presupuestario creíble para los próximos dos años.
El presidente Nicuşor Dan considera que la decisión de S&P confirma la estabilidad económica de Rumanía y su condición de socio de confianza para los inversores, pero advierte de que no es momento para bajar la guardia.
El ministro de Hacienda en funciones, Alexandru Nazare, afirma que las medidas de consolidación fiscal deben continuar y ha añadido que el cumplimiento de la disciplina presupuestaria el año que viene y la prudencia en 2028 podrían crear las condiciones necesarias para que la perspectiva de la calificación crediticia vuelva a ser estable.
Por su parte, el exministro de Hacienda, Adrian Câciu, aboga por reducir el despilfarro, aumentar la recaudación y proteger las inversiones, junto con medidas para el desarrollo económico.
Por su parte, el consultor económico Adrian Negrescu afirma que el mantenimiento de la calificación ofrece un respiro para resolver los desequilibrios. En su opinión, Rumanía necesita un gobierno y un programa de gobierno coherente que permita reducir el déficit y el gasto público, pero también atraer los fondos europeos disponibles.
Una rebaja a la categoría de «no recomendado para inversiones» habría supuesto un duro golpe para el país, explican los analistas. Los grandes fondos de inversión podrían haber retirado su dinero. Un escenario así habría traído consigo desempleo, subidas de precios y recortes salariales para muchos rumanos, añaden.
S&P podría volver a otorgar una perspectiva estable si Rumanía logra reducir los déficits presupuestario y exterior. La agencia señala como elementos importantes un plan de políticas públicas creíble a medio plazo y una reactivación del crecimiento económico. Por el contrario, la calificación podría revisarse a la baja si se retrasan la formación del Gobierno y la aplicación de las medidas fiscales, si se deteriora la confianza de los inversores o si se intensifican las presiones externas.
En julio, la agencia de calificación Fitch mantuvo la calificación soberana de Rumanía en BBB-, con perspectiva negativa, y Moody’s reconfirmó posteriormente la calificación soberana del país.
Versión en español: Antonio Madrid