Save the Children y el bienestar digital de los niños en Rumanía
Un estudio de Save the Children revela que los niños rumanos necesitan más descanso, tiempo familiar y actividades al aire libre
Ion Puican, 14.10.2026, 12:29
Un programa de Save the Children y la Fundación Vodafone ha llevado la educación digital a más de 21.000 alumnos de Rumanía. Muchos niños de Rumanía echan de menos pasar tiempo con la familia, descansar y realizar actividades al aire libre. ¿Cuánto tiempo le queda a un niño para sí mismo una vez que termina la jornada escolar? Esa es la pregunta que subyace a una encuesta realizada por la organización Save the Children a una muestra de casi 1500 niños, con edades comprendidas entre los 9 y los 16 años. La encuesta traza el retrato de una generación atrapada entre las exigencias del colegio y la atracción de las pantallas.
La conclusión es sencilla: uno de cada tres niños desea, sencillamente, pasar más tiempo con la familia y más horas al aire libre. Y casi la mitad de ellos afirma que necesitaría dormir más. Un niño dedica unas 8 horas al día al colegio y a hacer los deberes, y en el caso de 4 de cada 10 niños, esta cifra asciende a 10 horas diarias. A esto hay que añadir las clases particulares: casi la mitad de los niños reciben clases extraescolares, porcentaje que se acerca al 60% en Bucarest y en las grandes ciudades. En este contexto, el tiempo libre se reduce drásticamente.
Gabriela Alexandrescu, presidenta ejecutiva de la organización Save the Children, nos habla de cómo es un día en la vida de un niño en edad escolar y de la encuesta realizada:
«Nuestra encuesta muestra que, por lo general, un día cualquiera del curso escolar suele ser así para los niños: pasan entre 5 y 6 horas en el colegio y menos de una hora en el trayecto de ida o vuelta. Dedican entre 1 y 2 horas a los deberes y a estudiar. Pasan entre 3 y 4 horas navegando por internet, interactuando con amigos o jugando en línea, y dedican una hora, como máximo dos, a la interacción social directa con la familia. Dicho de otro modo, en el caso más habitual, un niño dedica aproximadamente 8 horas al día a la escuela y a preparar los deberes, pero para 4 de cada 10 niños el tiempo dedicado a la escuela y a los deberes es de 10 horas al día. Si nos ceñimos estrictamente al tiempo dedicado a las interacciones con la familia, observamos que casi la mitad de los niños le dedican como máximo dos horas. Por lo tanto, no es de extrañar que uno de cada tres niños desearía disponer de más tiempo para socializar en familia. Así, la encuesta a la que nos referimos nos muestra que casi 3 de cada 5 niños afirman que la decisión sobre cómo pasar el tiempo libre les corresponde a ellos, mientras que otro 30% indica que la decisión se toma de común acuerdo con los padres. Como era de esperar, la implicación de los padres en la forma en que su hijo pasa el tiempo libre disminuye con la edad, pasando del 82 % en primaria al 22% en el caso de los alumnos de secundaria».
¿Cuáles son los principales efectos que la sobrecarga escolar, los deberes y las clases particulares tienen sobre el estado emocional y psíquico de los niños? Gabriela Alexandrescu:
«Los niños nos dicen que se sienten cansados. De hecho, cuando se les pregunta a qué actividades les gustaría dedicar más tiempo, casi uno de cada dos niños desearía poder dormir más. Este exceso de exigencia se refleja también en el estado emocional de los niños. Una cuarta parte de los niños se siente triste con frecuencia y un tercio afirma sentirse entusiasmado solo de vez en cuando o muy de vez en cuando. La ansiedad es el trastorno de salud mental más extendido entre los niños. Le siguen los trastornos emocionales y las dificultades parentales. Hay muchos niños que, por ejemplo, están pasando por el divorcio de sus padres. También se dan trastornos del aprendizaje, la adicción a las pantallas e incluso el abuso de sustancias y los intentos de suicidio».
Tres cuartas partes de los niños pasan menos de cinco horas a la semana al aire libre, es decir, menos de una hora al día, y el 13% no sale de casa en absoluto. Las pantallas ganan terreno: el 62% de los niños pasa al menos tres horas al día conectados a internet, y una cuarta parte de ellos supera las seis horas. Y, cuanto más crece el niño, más tiempo pasa en internet. ¿Qué hacen los padres al respecto? Gabriela Alexandrescu, presidenta ejecutiva de la organización Save the Children:
«Solo uno de cada diez padres limita el tiempo que sus hijos pasan en internet mediante una aplicación. Y otro 25% nos ha respondido que lo limita verbalmente. Para casi 8 de cada 10 niños mayores de 12 años, los sitios web a los que tienen acceso en internet no están limitados de ninguna manera por sus padres. Casi una cuarta parte de los niños nos han dicho además que utilizan aplicaciones para ocultar su actividad en línea, de modo que sus padres no se den cuenta de que, en vez de leer o estudiar, están delante del ordenador».
Un tercio de los niños no lee nada fuera del plan de estudios, y otro tercio no practica ningún deporte durante una semana normal. ¿Cómo se puede cambiar esta tendencia?
«En lo que respecta a la lectura, nuestra encuesta se propuso evaluar la lectura por placer. Descubrimos que el 30% de los niños no dedica ningún tiempo a la lectura ajena al plan de estudios, y que la mayoría de los que sí lo hacen dedican menos de dos horas a la semana. En cuanto a las actividades al aire libre, nuestra encuesta ha revelado que el 75% de los niños dedica menos de 5 horas a actividades al aire libre a la semana. De media, menos de una hora al día».
¿Hay diferencias importantes entre los niños de las grandes ciudades y los del medio rural en lo que respecta a la presión escolar y al tiempo libre? Gabriela Alexandrescu:
«El estudio de Save the Children ha puesto de manifiesto algunas diferencias entre los niños de las zonas rurales y los de las grandes ciudades. Así, el tiempo dedicado a los deberes varía. Mientras que 4 de cada 10 alumnos de Bucarest o de las grandes ciudades dedican más de tres horas al día a los deberes, solo un tercio de los alumnos de las zonas rurales se encuentra en esta situación».
Gabriela Alexandrescu, presidenta ejecutiva de la organización, nos explica qué medidas propone Save the Children:
«Creo que es muy importante prestar mucha atención a las medidas propuestas directamente por los niños. 1. Tiempo para el descanso, las aficiones y el desarrollo personal. Queremos un horario escolar más equilibrado. 2. Que nos ayuden a pasar menos tiempo frente a las pantallas y más tiempo realizando actividades reales, es decir, que tengamos opciones. 3. Acceso a asesoramiento psicológico. Y en lo que respecta al derecho a la protección y la seguridad en línea, los niños nos han dicho que necesitan programas modernos de educación digital y que la seguridad en línea se aborde como una prioridad nacional. Y necesitan información clara sobre los efectos del uso excesivo del móvil, tanto para los niños como para los padres».
La encuesta de Save the Children no señala a ningún culpable, sino que plantea una pregunta que todos, padres, profesores y comunidad por igual, deberíamos hacernos: ¿cómo podemos devolver a los niños y adolescentes el espacio para disfrutar de la infancia, jugar y estar juntos?
Versión en español: Monica Tarău