Decisiones de la coalición de gobierno
Los gobernantes de Bucarest siguen debatiendo las políticas económicas para 2026.
Bogdan Matei, 20.01.2026, 11:33
En teoría, el Gobierno cuatripartito de Bucarest, declarado prooccidental, es una receta de éxito, copia en miniatura de la Comisión Europea. Los partidos que lo componen están afiliados a las mismas familias políticas continentales que alimentan con cuadros al Ejecutivo comunitario. El PSD está con los socialistas, el PNL y la UDMR con los populares, y la USR con Renew Europe. En la práctica, las cosas son mucho más complicadas.
A finales de la semana pasada, el primer ministro liberal Ilie Bolojan se reunió con los alcaldes de los distritos de Iaşi y Botoşani (noreste) para debatir el presupuesto estatal para 2026, los nuevos impuestos y tasas locales y el programa de inversiones. El jefe del Ejecutivo declaró que esperaba que las medidas de reducción del 10 % del gasto en la administración provocaran descontento, pero señaló que eran esenciales y que el Gobierno insistía en asumir la responsabilidad del proyecto. Bolojan añadió que estas medidas serán la base de la ley de presupuestos del Estado, que se aprobará a principios de febrero.
Los alcaldes del PSD de Iași no participaron en la reunión con el primer ministro liberal. En un comunicado de prensa, los alcaldes socialdemócratas del distrito afirmaron que el encuentro habría sido puramente formal, puesto que las medidas de austeridad ya han sido adoptadas sin una consulta real con todas las partes implicadas. Según ellos, estas medidas tendrán efectos dramáticos sobre las comunidades locales, y el PSD no quiere legitimar la austeridad, no quiere avalar los recortes ni quiere pobreza, añadieron los socialdemócratas de Iași.
El lunes, en una reunión del partido, el primer ministro propuso que el Gobierno asumiera la responsabilidad ante el Parlamento el 29 de enero por el proyecto de ley sobre la reforma de la administración, así como por el paquete de medidas destinadas a la reactivación económica, que debería finalizarse antes del 26 de enero, con la contribución de todos los socios de la coalición. También se decidió que el Ejecutivo asumirá la responsabilidad de forma separada para ambos proyectos.
Uno de los objetivos principales de este año es la absorción de los fondos del PNRR, afirmó en una publicación en Facebook el ministro de Finanzas, Alexandru Nazare. También liberal, Nazare escribió que el próximo presupuesto debe ser correcto y reflejar el nivel real del gasto, sin sobreestimar los ingresos. A la reunión asistió también el ex primer vicepresidente del PNL, el controvertido europarlamentario Rareș Bogdan, uno de los críticos internos del primer ministro, quien afirmó que quería pedir aclaraciones sobre la forma en que la dirección se comunica con los ciudadanos. También se mostró molesto porque, en su opinión, algunos miembros de la cúpula liberal estarían más próximos a la USR que a su propio partido.
La coalición chirría, pero no por culpa del primer ministro, sino de algunos de los partidos en el Gobierno, afirmó asimismo el líder del PSD, Sorin Grindeanu. Recordó que los socialdemócratas se encuentran en un periodo de evaluación interna respecto a su continuidad en el Gobierno. Grindeanu precisó que desean que el presupuesto de este año incluya un aumento de las pensiones, en contradicción con sus socios de coalición, que habían anunciado desde hace tiempo la congelación de las mismas.
Versión en español: Brigitta Pana