Brâncuși 150
En 2026 se cumplen 150 años del nacimiento, el 19 de febrero, del gran escultor rumano Constantin Brâncuși.
Leyla Cheamil, 19.02.2026, 12:37
2026 fue declarado en Rumanía «Año Constantin Brâncuși», al cumplirse 150 años del nacimiento del escultor que contribuyó decisivamente a renovar la escultura moderna. Los impulsores de la iniciativa subrayaron que la instauración del «Año Brâncuși» constituye «un homenaje a una personalidad emblemática de la cultura rumana de proyección universal». Asimismo, el Día Nacional Constantin Brâncuși se celebra el 19 de febrero, fecha de nacimiento del artista, instituido oficialmente por ley del Parlamento en 2015.
Miembro póstumo de la Academia Rumana, Constantin Brâncuși nació en la aldea de Hobița, en el distrito de Gorj (sur). Desde la infancia se sintió atraído por los oficios tradicionales y, en particular, por el trabajo de la madera, vínculo con la tradición rumana que marcó profundamente su obra. Estudió en la Escuela de Artes y Oficios de Craiova y se graduó en Bucarest en la Escuela Nacional de Bellas Artes, donde empezó a perfilar su estilo propio.
Su deseo de perfeccionamiento lo llevó después a París, centro artístico europeo del siglo pasado, donde entró en contacto con las corrientes de vanguardia y el cubismo. En 1905 fue admitido por concurso en la prestigiosa École Nationale Supérieure des Beaux-Arts. Vivió la mayor parte de su vida en la capital francesa, dedicado plenamente a la creación. Rechazó trabajar como practicante en el taller de Auguste Rodin y pronunció la conocida frase: «A la sombra de los grandes árboles no crece nada».
En sus inicios, sus esculturas respondían principalmente a representaciones clásicas de la figura humana. Con el tiempo fue eliminando detalles superfluos para concentrarse en la esencia del objeto y buscó transformar la materia bruta, madera, piedra, mármol o bronce, en formas puras. Hasta 1914 participó regularmente en exposiciones colectivas en París y Bucarest, inaugurando ciclos como Aves mágicas, La musa dormida o Señorita Pogany.
Ese mismo año inauguró su primera exposición en Estados Unidos, en Nueva York, donde despertó gran interés. El coleccionista estadounidense John Quin adquirió varias de sus esculturas, lo que le aseguró condiciones materiales favorables para la creación artística.
En la Rumanía del realismo socialista, Brâncuși fue cuestionado y considerado uno de los representantes del formalismo burgués cosmopolita. Sin embargo, en diciembre de 1956 se inauguró en el Museo de Arte de la República de Bucarest la primera exposición individual Brâncuși en Europa. Solo en 1964 el escultor fue «redescubierto» en su país como genio nacional. Como consecuencia, el conjunto monumental de Târgu Jiu (sur), integrado por la Columna sin fin, la Mesa del silencio y la Puerta del beso, pudo ser acondicionado y preservado.
En marzo de 1957 Constantin Brâncuși falleció y fue enterrado en el cementerio de Montparnasse, en París. Con motivo del Día Nacional Constantin Brâncuși y del «Año Constantin Brâncuși» se organizan numerosos eventos en Rumanía y en el extranjero. Exposiciones, conferencias, propuestas multimedia, conciertos y representaciones teatrales rinden homenaje al escultor rumano.
Versión en español: Valeriu Radulian