Rumanía y las amenazas de guerra en Irán
No existen amenazas directas contra Rumanía por parte de Irán y los rumanos pueden seguir sintiéndose seguros, asegura la ministra de Asuntos Exteriores, Oana Țoiu.
Roxana Vasile, 19.03.2026, 10:47
El conflicto en Oriente Medio domina la agenda política de los líderes de gran parte del mundo, preocupados por las hostilidades militares en la zona, pero también por sus repercusiones económicas. Por parte de Rumanía, este fin de semana, en Bruselas, tras una reunión con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, el presidente Nicuşor Dan tiene previsto participar en la reunión del Consejo Europeo y en la Cumbre del Euro en formato ampliado, dedicadas, entre otras cosas, a las formas en que la Unión Europea puede contribuir a reducir las tensiones y a estabilizar la situación en Oriente. Otros puntos importantes de las conversaciones: el impacto del conflicto en la economía mundial, la inflación, los precios de la energía y los flujos comerciales, así como la necesidad de proteger a los ciudadanos europeos, incluidos los rumanos, de la zona.
Mientras tanto, en Bucarest, la ministra de Asuntos Exteriores, Oana Ţoiu, precisó que la embajadora de Rumanía en Teherán había sido repatriada tras el recrudecimiento del conflicto, pero que en Irán sigue habiendo personal diplomático para poder estar al lado de los rumanos que se encuentran allí.
Por otra parte, la ministra de Asuntos Exteriores reiteró que no existen amenazas directas contra Rumanía por parte de Irán y que los rumanos pueden seguir sintiéndose seguros en sus hogares. «La conversación que tuvo lugar entre la prensa y el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní no incluyó ninguna respuesta relativa a represalias desde una perspectiva militar. Se refirió explícitamente a consecuencias de carácter político y jurídico, lo que implica una conversación, en adelante, en el marco de la Organización de las Naciones Unidas», precisó Oana Ţoiu.
A principios de semana, Teherán advirtió de que Rumanía podría responder política y legalmente, tras haber permitido a Estados Unidos utilizar bases en su territorio para operaciones en Oriente Medio. Rumanía no forma parte del conflicto de allí, cuya desescalada ha defendido desde el primer día, señaló la diplomacia de Bucarest, que subrayó que el escudo antimisiles estadounidense de Deveselu (sur) fue concebido como un elemento estrictamente defensivo, por lo que Estados Unidos puede beneficiarse legalmente de él.
«En los últimos días, junto con EE. UU., hemos reforzado nuestras capacidades de defensa. Rumanía cuenta, desde 2016, con un escudo antimisiles, junto con los Estados Unidos de América, en Deveselu, y seguiremos ofreciendo acceso para equipos no cinéticos. (…) Es importante que, cuando tenemos alianzas estratégicas —y Rumanía y EE. UU. mantienen una desde hace mucho tiempo—, cuando se trata de capacidades exclusivamente defensivas, aprovechemos esto», añadió Oana Țoiu.
El ministro de Defensa, Radu Miruţă, también afirmó que el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní se habría referido a represalias de carácter jurídico y político, no militar, sobre cuyo riesgo el funcionario de Bucarest dijo que no había habido ningún tipo de información hasta el momento.
Versión en español: Brigitta Pană