Continúa la crisis política en Rumanía
Rumanía inició el 1 de julio el receso parlamentario de verano mientras el país sigue inmerso en una crisis política.
Daniela Budu, 02.07.2026, 12:32
Aunque Rumanía continúa inmersa en una crisis política que ha dejado al país sin un Gobierno con plenos poderes, los parlamentarios iniciaron el 1 de julio el receso parlamentario de verano, que se prolongará hasta el 31 de agosto.
Así lo establece el Reglamento de la Cámara de Diputados: el primer período ordinario de sesiones comienza en febrero y no puede prolongarse más allá de finales de junio, mientras que el segundo comienza en septiembre y concluye a finales de diciembre.
Antes del inicio del receso parlamentario, quedaron también varios asuntos pendientes. Entre ellos figuran proyectos legislativos relacionados con el programa SAFE y las reformas que Rumanía aún debe aprobar para acceder al último tramo, de unos 10.000 millones de euros, del Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR).
Tanto los socialdemócratas como los liberales, que presiden las dos cámaras del Parlamento, aseguran que no dudarán en convocar sesiones extraordinarias para aprobar las reformas y los proyectos legislativos previstos en el PNRR, con el fin de evitar que Rumanía pierda los fondos europeos.
Mientras tanto, los partidos de la antigua coalición de gobierno, PSD, PNL, USR y UDMR, siguen sin alcanzar un acuerdo para formar un nuevo Ejecutivo y continúan atribuyéndose mutuamente la responsabilidad del actual bloqueo político.
El PSD quiere asumir el Gobierno, bien mediante un gabinete minoritario respaldado por un acuerdo con los partidos de centroderecha, bien a través de una nueva alternancia en el poder, siempre que los socialdemócratas sean los primeros en designar al primer ministro. El presidente del partido, Sorin Grindeanu, considera que el PSD ha mantenido en todo momento una actitud abierta para encontrar una solución.
Sorin Grindeanu:
«No hemos sido nosotros quienes hemos cambiado de opinión ni quienes hemos modificado nuestra postura de un día para otro; han sido otros. Eso no significa que no sigamos abiertos a encontrar una solución que nos permita superar esta situación.»
Por su parte, el presidente del PNL, Ilie Bolojan, afirmó que, si se vuelve a solicitar un voto de confianza para un Gobierno del PSD, habrá que ver primero en qué condiciones se pide ese respaldo. Los liberales exigen garantías claras de que el acuerdo político, una vez firmado, también se cumpla.
Ilie Bolojan:
«El principal problema que tenemos y que dificulta enormemente cualquier acuerdo es la pérdida de confianza entre los partidos políticos, principalmente con el PSD. Hay que reflexionar muy seriamente sobre las condiciones que pueden plantearse. Un acuerdo puede incluir todo tipo de cláusulas, pero, si quienes lo firman no las cumplen, de poco sirve.»
Mientras tanto, la Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR) anunció que iniciaría los trámites para suspender al presidente Nicușor Dan y convocar elecciones anticipadas. La dirección nacional del partido acusa al jefe del Estado de haberse negado a realizar una segunda designación de primer ministro y de haber excluido del proceso de toma de decisiones a una parte importante de los ciudadanos.
El martes, Nicușor Dan declaró que la posibilidad de celebrar elecciones anticipadas existe, aunque consideró que ese escenario debería evitarse, ya que no produciría cambios importantes en la actual configuración política, mantendría el bloqueo actual y proyectaría durante meses una imagen de inestabilidad en Rumanía.
Versión en español: Valeriu Radulian