Situación energética preocupante en Rumanía
La inminente parada de la última unidad activa de la central nuclear de Cernavodă plantea problemas adicionales para el suministro energético de Rumanía.
Ştefan Stoica, 12.08.2026, 10:43
La Central Nuclearoeléctrica de Cernavodă, situada en el sureste de Rumanía, ha iniciado los procedimientos técnicos previos a la parada controlada de la Unidad 2, la última que permanece en funcionamiento, debido al descenso del nivel del Danubio. Esto ocurre a pesar de los esfuerzos de las autoridades por mantenerla activa, mediante el desplazamiento de una roca y el hundimiento de varias barcazas, medidas destinadas a mantener el caudal del río en la zona de la central en un nivel aceptable. Sin embargo, la Administración Nacional de Aguas de Rumanía ha anunciado que el río ha alcanzado el umbral crítico para el funcionamiento de la central. Además, la previsión de los hidrólogos es desfavorable: se espera que el caudal permanezca en torno a los 1.350 metros cúbicos por segundo durante los próximos dos días. La Unidad 1 de Cernavodă ya se encuentra parada desde el 28 de julio. Los dos reactores proporcionaban aproximadamente el 20 % de la producción de energía eléctrica de Rumanía.
Para compensar el déficit, el Ministerio de Energía pondrá en funcionamiento el grupo Rovinari 4, alimentado con carbón, que se encontraba en reserva, y utilizará, dentro de los límites técnicos y de los recursos hídricos disponibles, la capacidad adicional de Hidroelectrica, empresa estatal y principal productor de energía de Rumanía. El Complejo Energético de Oltenia Rovinari 4, situado en el suroeste del país, dispone de una reserva de carbón destinada a situaciones excepcionales o a compensar posibles averías en cualquiera de los otros tres grupos que actualmente están en funcionamiento. En todo el país, el consumo superó el martes por la noche los 8.000 MW, mientras que la producción se situó por debajo de los 6.000 MW. Prácticamente, una cuarta parte de las necesidades de energía eléctrica se cubrió mediante importaciones.
A finales de julio se declaró en Rumanía el estado de alerta a nivel nacional durante el mes de agosto, como consecuencia de la disminución de la producción de energía eléctrica. Las autoridades han hecho reiterados llamamientos a la población, a las instituciones públicas y a los operadores económicos para que realicen un consumo responsable de energía.
Rumanía ha solicitado a la Comisión Europea y a la Red Europea de Operadores de Sistemas de Transporte de Electricidad que evalúen las capacidades de producción disponibles, el nivel de las reservas de equilibrio, las capacidades de interconexión transfronteriza, así como la capacidad de los sistemas eléctricos de los países vecinos para prestar apoyo en caso de que la situación a nivel regional empeore.
El secretario de Estado del Ministerio de Energía, Cristian Bușoi, participó el martes en la reunión del Grupo de Trabajo de Electricidad de la Comisión Europea, donde presentó la situación de Rumanía, la inminente parada de la Unidad 2 de Cernavodă y las medidas legislativas adoptadas por el Gobierno para gestionar la situación. Explicó a los responsables de la Comisión que el cierre, antes del 31 de agosto, de una unidad de generación eléctrica a carbón, una de las metas establecidas en el Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR), resulta extremadamente problemático en la situación actual. En cuanto a posibles restricciones en el suministro de electricidad, Cristian Bușoi precisó que estas no afectarán a los consumidores domésticos ni a los servicios esenciales.
El Ejecutivo comunitario ha anunciado que está siguiendo de cerca la seguridad del suministro eléctrico, en el contexto de la sequía y de los bajos niveles de agua de los ríos en Hungría, Rumanía y la región de Europa Sudoriental.
Versión en español: Brigitta Pană