Debates sobre los precios del combustible
La reducción del impuesto especial sobre el diésel estándar ya está en vigor en Rumanía. Mihai Pelin les ofrece todos los detalles.
Mihai Pelin, 07.04.2026, 11:30
Tras limitar el recargo comercial sobre la gasolina y el diésel, el Gobierno de Bucarest decidió reducir el impuesto especial sobre el diésel, el combustible más utilizado y cuyo precio ha aumentado más recientemente, en medio de la guerra en Irán. Los nuevos precios entraron en vigor y disminuyeron muy levemente (según estimaciones) en la mayoría de las gasolineras, en aproximadamente 36 bani (0,36 leus) por litro.
Para la gasolina, el Gobierno aún no ha presentado un plan de reducción de precios. El Ejecutivo especificó que el dinero para cubrir esta disminución provendrá de tres fuentes: el IVA adicional recaudado durante el período de aumentos de precios, el presupuesto Estatal y el fondo de solidaridad. El 60% de las ganancias extraordinarias que las empresas del sector han obtenido desde que comenzaron a subir los precios se ingresará en este fondo.
La situación del mercado de combustibles se debatió el lunes en una reunión convocada por el presidente Nicuşor Dan para analizar el problema del petróleo crudo y el suministro de combustible en el contexto de los acontecimientos internacionales generados por el cierre del estrecho de Ormuz. A la reunión asistieron el primer ministro Ilie Bolojan, los ministros pertinentes y funcionarios de las empresas de la industria petrolera.
Rumanía no enfrenta actualmente dificultades en el suministro de petróleo crudo y combustible, según un comunicado de prensa de la Administración presidencial. De acuerdo con la fuente citada, las compras de combustible por parte de las empresas del sector se realizan a precios acordes con el mercado internacional.
El comunicado también señala que el presidente, el Gobierno y los socios del sector privado han acordado un mecanismo de comunicación permanente. Esto permitirá un seguimiento exhaustivo de la situación y la rápida adopción de medidas apropiadas, si fuera necesario, en plena coordinación y priorizando la estabilidad y la prudencia.
A finales de la semana pasada, el Gobierno aprobó un paquete de medidas para limitar el aumento de los precios del combustible, incluyendo una reducción del impuesto especial sobre el diésel. Las medidas que entraron en vigor son válidas hasta finales de junio.
En opinión del primer ministro Ilie Bolojan, el Gobierno no se beneficia del aumento de los precios del combustible, sino que, por el contrario, la economía y las finanzas se ven perjudicadas en el contexto de la crisis. Lo único que puede hacer el Ejecutivo es controlar los costos dentro de los límites de las posibilidades. La crisis del precio del petróleo tiene mayores costos indirectos para la economía, afirma Ilie Bolojan, citando como ejemplos la disminución del consumo, la ralentización del crecimiento económico y el impacto en los ingresos estatales, así como el aumento de las tasas de interés.
Tras la crisis, junto con Rumanía, varios países europeos han implementado medidas para controlar el aumento del precio del combustible en las gasolineras. Estas medidas incluyen la reducción de los impuestos especiales, la reducción del IVA o tope de precios máximos en países como Hungría, Polonia, Italia, España, Austria, Portugal, Eslovenia, Irlanda y Croacia. La situación del mercado de combustibles está fuertemente influenciada por el contexto internacional, y el cierre del estrecho de Ormuz, tras la guerra en Oriente Medio, ha generado gran preocupación respecto al suministro mundial de petróleo crudo.
(versión en español – Simona Sarbescu)