S&P mantiene la calificación de Rumanía
La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's advierte de que podría rebajar la calificación crediticia de Rumanía
Mihai Pelin, 18.05.2026, 09:57
La agencia de calificación crediticia Standard & Poor’s (S&P) ha confirmado las calificaciones de la deuda a largo y corto plazo de Rumanía, pero la perspectiva asociada sigue siendo negativa, lo que sitúa al país a un paso de la categoría «no recomendado para inversiones».
La medida no estaba prevista, ya que no figuraba en el calendario anunciado a principios de año; el motivo fue el acontecimiento extraordinario provocado por la disolución del Gobierno de coalición liderado por el liberal Ilie Bolojan, tras el voto de censura en el Parlamento de Rumanía.
De este modo, S&P confirma los avances fiscales previstos para 2026, incluida la reducción del déficit presupuestario en el primer trimestre y los efectos de las medidas de consolidación adoptadas anteriormente. Los fondos europeos se consideran un elemento clave para la estabilidad, con entradas estimadas de hasta unos 15.000 millones de euros en 2026, que pueden respaldar la inversión y la financiación de la economía.
Por otra parte, la perspectiva negativa refleja la opinión de la agencia de que los riesgos de ejecución relacionados con la consolidación de las finanzas públicas y la reducción de los déficits externos del país seguirán siendo elevados en los próximos seis a doce meses. S&P señala que podría rebajar las calificaciones de Rumanía si el estancamiento gubernamental se prolonga, lo que provocaría la incapacidad de reducir aún más los déficits fiscales en 2027.
Si el Gobierno de Rumanía no consigue obtener los fondos europeos previstos en el próximo periodo, se verían limitadas las perspectivas de crecimiento de la economía, lo que complicaría el proceso de consolidación fiscal y aumentaría los riesgos para la balanza de pagos, señala la agencia.
No obstante, la agencia podría considerar también una revisión al alza de la perspectiva de las calificaciones de Rumanía, de negativa a estable, si los déficits externo y fiscal del país se reducen sustancialmente, respaldados por la recuperación del crecimiento económico. Sin embargo, esto solo podría lograrse mediante un amplio consenso fiscal entre los principales partidos para respaldar medidas de consolidación adicionales en 2026 y 2027, incluida la aprobación de un presupuesto creíble para 2027, a pesar de la disolución de la coalición menos de un año después de su formación.
Al mismo tiempo, se insta a las autoridades rumanas a que sigan aplicando las reformas estructurales necesarias para atraer fondos europeos y reforzar la disciplina presupuestaria, incluso en ámbitos sensibles como la remuneración en el sector público y la administración pública. S&P señala que la economía de Rumanía podría atravesar un periodo temporal de estancamiento en 2026, influido, entre otros factores, por la evolución de los mercados energéticos internacionales. La estimación de S&P para el déficit presupuestario es del 6,25% este año, lo que sigue siendo un nivel muy elevado en comparación con los registrados en Europa.
Para el año 2027 se prevé una reactivación de la economía, con un crecimiento económico estimado del 2,5%, gracias a la aplicación de reformas y a la aceleración de las inversiones, lo que podría conducir a una mejora de los indicadores macroeconómicos y a una reducción de los desequilibrios externos.
Versión en español: Antonio Madrid