El BNR mantiene el tipo de interés de referencia
El Banco Central de Rumanía ha decidido no modificar el tipo de interés de referencia.
Leyla Cheamil, 09.10.2026, 10:52
El Banco Nacional de Rumanía decidió el jueves mantener el tipo de interés de política monetaria en el 6,5 %, en el marco de sus esfuerzos por estabilizar los precios. Asimismo, la institución decidió mantener el tipo de interés de la facilidad de crédito en el 7,50 % anual y el tipo de interés de la facilidad de depósito en el 5,50 % anual, así como conservar los niveles actuales de los coeficientes de reservas mínimas obligatorias aplicables a los pasivos en leus y en divisas de las entidades de crédito. Las decisiones de la dirección del Banco Central tienen como objetivo lograr un crecimiento económico sostenible, ya que, según los expertos, la estabilidad macroeconómica del país depende de una combinación equilibrada de políticas económicas y reformas estructurales. Al mismo tiempo, el uso de los fondos europeos es esencial para estimular el crecimiento a largo plazo y ayudar a la economía a resistir mejor durante los períodos difíciles. En este sentido, según el BNR, la absorción de los fondos europeos es fundamental para contrarrestar los efectos de las medidas de consolidación presupuestaria y del contexto geopolítico.
La institución anunció que sigue de cerca la evolución de los mercados internos y externos y que utilizará todos los instrumentos necesarios para mantener la estabilidad de los precios a medio plazo y proteger la estabilidad financiera. La tasa de inflación interanual descendió significativamente, del 10,42 % en junio al 6,17 % en agosto. No obstante, el Banco Central subraya que esta reducción es un efecto estadístico, debido al agotamiento de los efectos directos de la eliminación del tope al precio de la electricidad y del aumento de los tipos del IVA y de los impuestos especiales durante el mismo período del año anterior.
El Banco Nacional prevé que los riesgos inflacionistas se mantengan elevados en el próximo período. Entre los principales factores de riesgo figuran el encarecimiento de los combustibles, como consecuencia de las cotizaciones internacionales del petróleo, las presiones que la sequía ejerce sobre los precios de los alimentos y la depreciación de la moneda nacional de Rumanía, el leu.
A nivel internacional, las tensiones en Oriente Medio y la crisis energética pueden erosionar el poder adquisitivo y la actividad de las empresas. En el ámbito interno, la incertidumbre política y las medidas de consolidación fiscal también desempeñan un papel importante. En un contexto de estancamiento económico en el segundo trimestre y de caída del consumo, es poco probable que se produzca una relajación rápida de la política monetaria. La reducción de la inflación solo será perceptible a largo plazo, una vez que se lleven a cabo los ajustes presupuestarios, lo que significa que los deudores no se beneficiarán de una bajada de los tipos de interés a corto plazo. Según los expertos, una eventual tendencia a la baja de los tipos de interés depende de una serie de acontecimientos que no están únicamente bajo el control del Banco Central. Los datos y análisis más recientes apuntan a una recuperación de la actividad económica en el tercer trimestre de 2026 con respecto al trimestre anterior, impulsada, entre otros factores, por los resultados del sector agrícola. Sin embargo, esta recuperación va acompañada de un deterioro de la evolución del PIB en comparación con el mismo período del año anterior.
Versión en español: Brigitta Pană