El casco y los brazaletes robados han vuelto a casa
Las piezas del tesoro recuperadas tras el robo cometido el año pasado en el Museo Drents de Assen han llegado a Rumanía.
Mihai Pelin, 22.04.2026, 10:31
El casco de Coţofeneşti y dos brazaletes dacios de oro, recuperados tras haber sido robados del Museo Drents de los Países Bajos, han regresado al país. Un tercer brazalete aún no ha sido encontrado. Las piezas del tesoro han sido transportadas en condiciones de máxima seguridad al Museo Nacional de Historia en Bucarest, donde permanecerán expuestas hasta el 3 de mayo. A continuación, el casco se someterá a un proceso de restauración, ya que presenta ligeras marcas de golpes en su superficie. Para devolverlo a su estado original, se está llevando a cabo una campaña de donaciones. El ministro de Cultura, Demeter András István, ha celebrado la recuperación de estos objetos patrimoniales:
«El patrimonio debe defenderse con firmeza, esté donde esté, y devolverse al lugar donde pueda conservar todo su sentido. Todo este episodio nos recuerda lo vulnerable que puede ser el patrimonio. Puede verse expuesto a la violencia, al tráfico ilegal, a la negligencia y al olvido. Precisamente por eso, su protección no puede quedarse en una mera obligación abstracta, ni ser una responsabilidad exclusiva de los especialistas o las instituciones. Es un deber que incumbe a toda la sociedad, pero las instituciones tienen, a su vez, una responsabilidad especial: la de crear el marco en el que este deber común pueda sostenerse de manera real, coherente y duradera».
El casco de Coţofeneşti y los tres brazaletes de oro robados formaban parte de la exposición «Dacia: Reino de Oro y Plata», presentada el año pasado en los Países Bajos. Justo antes del cierre de la exposición y de la devolución de las piezas al Museo Nacional de Historia de Bucarest, en enero de 2025, tres hombres dinamitaron, durante la noche, una entrada trasera del museo de Assen y, en solo unos minutos, salieron con los cuatro artefactos rumanos. En septiembre de 2025, el Ministerio de Cultura de Rumanía anunció que había cobrado la suma de 5,7 millones de euros, correspondiente a la indemnización del seguro por los bienes culturales robados. Tras la recuperación de tres de las cuatro piezas, Rumanía deberá ahora devolver una parte del dinero a la compañía de seguros.
El robo provocó indignación en Rumanía y desencadenó una amplia operación de búsqueda en los Países Bajos. Aunque los tres ladrones fueron detenidos al cabo de unos días, el paradero del botín siguió siendo desconocido durante mucho tiempo. Finalmente, a principios de abril, las autoridades neerlandesas anunciaron que habían encontrado el casco y dos de los tres brazaletes robados. Salvo por una ligera marca de golpe en la superficie del casco, los objetos, entregados a las autoridades rumanas, se encontraban en excelente estado.
Se desconoce el paradero del tercer brazalete de oro. Estos objetos antiguos fueron recuperados tras un acuerdo que las autoridades neerlandesas alcanzaron con dos de los sospechosos, mientras que el tercero negó cualquier implicación en el robo. Los tres hombres están siendo procesados por robo y destrucción de bienes del museo, y su juicio se está celebrando en los Países Bajos.
Versión en español: Monica Tarău