Designado el cuarto candidato a primer ministro
El presidente de Rumanía, Nicuşor Dan, ha nombrado a un nuevo candidato a primer ministro tras las ya tradicionales consultas con los partidos políticos con representación parlamentaria
Florentin Căpitănescu, 06.10.2026, 10:13
Cinco meses después de que el Gobierno de mayoría de Rumanía cayera, a raíz de una moción de censura aprobada en el Parlamento, el jefe de Estado, Nicușor Dan, sigue intentando apaciguar la crisis política interna con un nuevo nombramiento para el cargo de primer ministro.
El cuarto en esta lista es el independiente Luca Niculescu, un periodista muy apreciado, cuya carrera profesional tomó el rumbo de la diplomacia tras su nombramiento como embajador en Francia en 2016, para luego, en los últimos años, coordinar el complicado proceso de adhesión de Rumanía a la OCDE.
El presidente Nicuşor Dan ha declarado que tomó esta decisión tras las consultas que mantuvo con los partidos parlamentarios y ha subrayado que es necesario que Rumanía cuente con un Gobierno lo antes posible, ya que prolongar la incertidumbre solo tendrá efectos negativos. Nicuşor Dan:
«He elegido a la persona que tiene más posibilidades de conseguir una mayoría, y el señor Niculescu tiene libertad para decidir, tras las conversaciones en profundidad que mantendrá con los partidos, si opta por un gobierno político o tecnocrático. Lo importante es la mayoría en el Parlamento. Tengo la garantía de que un Gobierno con Luca Niculescu mantendrá la orientación prooccidental de Rumanía y, además, respetará los objetivos financieros y todos los compromisos que Rumanía ha asumido».
Por su parte, el primer ministro designado, Luca Niculescu, ha declarado que su primera misión será formar una mayoría que apruebe un Gobierno firmemente anclado en la orientación europea y euroatlántica de Rumanía. El primer ministro designado ha dado detalles sobre las líneas maestras de su mandato, en caso de que el Parlamento dé luz verde al equipo ejecutivo que propondrá:
«No puedo prometer milagros, pero lo que sí puedo prometer es seriedad en el uso del dinero público, previsibilidad para la economía, el cumplimiento de los compromisos de Rumanía, la aceleración de las inversiones y las reformas, y un Estado que funcione lo mejor posible para sus ciudadanos, es decir, para todos los rumanos».
Los siguientes pasos para el recién nombrado primer ministro son las conversaciones con los partidos representados en el Parlamento, la presentación del programa de gobierno, la formación del gabinete, la comparecencia de los ministros propuestos ante las comisiones parlamentarias y la votación en el pleno.
Sin embargo, la formación de su Gobierno se presenta, desde el principio, como una tarea muy difícil. El PSD (de izquierdas), que cuenta con el mayor número de escaños en el Parlamento, no ha ocultado su descontento con la elección del presidente; la AUR (la oposición populista-nacionalista) ha anunciado que no votará a favor de un Ejecutivo liderado por Luca Niculescu, el PNL y la USR (ambos de centro-derecha) esperan el programa de gobierno y no aceptan la presencia de los socialdemócratas en un futuro equipo ejecutivo, mientras que la UDMR, que ha confirmado que ya no formará parte de ninguna coalición de gobierno, se mantiene a la espera.
En tales circunstancias, el primer ministro designado se ve obligado a sortear los intereses de los partidos parlamentarios y las acaloradas discrepancias entre ellos.
Versión en español: Antonio Madrid