Lo que esperan los partidos del nuevo primer ministro designado
Las principales fuerzas políticas del Parlamento de Rumanía esperan a conocer el programa y la composición del Gobierno para decidir si conceden el voto de confianza al nuevo primer ministro designado.
Ştefan Stoica, 07.10.2026, 10:29
El primer ministro designado de Rumanía, Luca Niculescu, periodista de formación y diplomático, sin experiencia política, tiene ante sí una difícil misión: conseguir una mayoría de 233 votos a favor del programa de gobierno y de la lista de ministros, aún por definir. Esto es necesario para que Rumanía no registre un cuarto intento fallido de formar un Gobierno con plenos poderes, tras la destitución, hace cinco meses, del gabinete formado por el PNL, la USR y la UDMR, liderado por el liberal Ilie Bolojan, mediante una moción de censura.
Luca Niculescu ha invitado a los partidos parlamentarios a entablar un diálogo para formar una mayoría. El presidente Nicuşor Dan le ha dado carta blanca para negociar, bien un gabinete político, bien uno tecnocrático, o bien una fórmula mixta. El PSD, el mayor partido del Parlamento y coautor, junto con los populistas nacionalistas de la AUR, de la moción que derrocó al Gobierno de Bolojan, ha otorgado a su dirección un amplio mandato para negociar con el primer ministro designado. Decepcionado por no haber sido el encargado de formar el gabinete, el líder del PSD, Sorin Grindeanu, ha declarado que la participación del PSD en el Gobierno depende de que se acepten las medidas preparadas por los socialdemócratas.
La condición principal es un cambio en la dirección de la gestión del país y de la economía, ha declarado Grindeanu. Según él, el Partido Socialdemócrata no puede conceder votos en blanco ni participar en una coalición política sin fundamentos sólidos. Los liberales han anunciado que esperan el programa de gobierno y el equipo propuesto por el primer ministro designado, tras lo cual tomarán una decisión. Sin embargo, existe un escenario que el PNL afirma que no aceptará, a saber, la participación del PSD en el Gobierno.
Tampoco la USR ha tomado una decisión respecto al apoyo o no al futuro gabinete y está a la espera del programa y del equipo de ministros. El presidente Dominic Fritz reitera, sin embargo, que la USR no votará a favor de un Gobierno con ministros del PSD ni controlado por este.
La UDMR insiste en que se reanude la colaboración entre el PSD y el PNL, ya que considera que ninguno de los dos puede faltar en la futura configuración de una mayoría. En opinión del líder de la formación, Kelemen Hunor, el primer ministro designado intentará obtener el apoyo tanto del PSD como de los liberales. Para la UDMR es inaceptable respaldar una fórmula de gobierno que cuente con el apoyo de formaciones que considera extremistas.
La Alianza para la Unión de los Rumanos, segunda fuerza en el Parlamento y excluida de los cálculos para una mayoría parlamentaria, ha anunciado que no apoyará un futuro Gobierno y aboga por la convocatoria de elecciones anticipadas, ya que las encuestas la sitúan como favorita. Por otro lado, la AUR considera que el presidente se está extralimitando en sus competencias constitucionales, debido al «cordón sanitario» informal que intenta imponer en torno al principal partido autodenominado «soberanista». La AUR está recogiendo firmas para la suspensión del presidente Nicuşor Dan.
Versión en español: Monica Tarău