Los efectos del invierno a principios de año
Las nevadas y los fuertes vientos están causando problemas en Rumanía a principios de año.
Roxana Vasile, 05.01.2026, 10:42
Tras un diciembre suave, el invierno se hace sentir en Rumanía a principios de enero. Gran parte del país se encuentra bajo alerta meteorológica amarilla desde el lunes, mientras que las regiones de los Cárpatos meridionales han recibido una alerta naranja por fuertes nevadas. En las tierras bajas, inicialmente nevadas y aguanieve, seguidas de precipitaciones mixtas (lluvia, aguanieve y, en pequeñas zonas, nevadas) pueden provocar, localmente, la deposición de escarcha y la formación de hielo.
En las montañas, donde se espera que la nueva capa de nieve alcance entre 10 y 30 centímetros, el viento también alcanza velocidades de 50 a 70 km/h, mientras que a altitudes superiores a los 1700 metros puede alcanzar los 90 km/h, por lo que, temporalmente, la nevada es abundante y la visibilidad es muy baja.
De hecho, el lunes por la mañana, Salvamont anunció en su página de Facebook que, en tan solo 24 horas, se encontraron dos personas muertas y casi 100 fueron rescatadas de la montaña. En el resto del territorio de Rumanía, el tráfico circulaba en condiciones invernales en las carreteras de la mitad del país el lunes, especialmente en el centro y el oeste, donde la carretera estaba parcialmente cubierta de nieve, y en zonas del sur y sureste llovió.
A nivel local, para organizar las tareas de retirada de nieve, se restringió la circulación de vehículos de más de 7,5 toneladas. La policía recordó que, para circular por carreteras cubiertas de escarcha, hielo o nieve, es obligatorio equipar los vehículos con neumáticos de invierno y, si es necesario, incluso con cadenas antideslizantes. Los conductores deben garantizar una buena visibilidad limpiando el parabrisas, la luneta trasera y las ventanillas laterales, deben conducir a una velocidad adaptada al tráfico y a las condiciones de la carretera, utilizar el freno motor para reducir la velocidad y no entrar en carreteras cerradas al tráfico.
Por otro lado, debido a los fuertes vientos y nevadas de los últimos días, al menos 17.000 hogares seguían sin electricidad el lunes, de los 95.000 que lo estaban inicialmente. Según el Ministerio de Energía, los distritos más afectados fueron Alba, Mureş y Sibiu, en el centro del país. En estas zonas, numerosos árboles cayeron sobre las redes eléctricas y causaron daños, generando cortes de energía temporales.
Los equipos están trabajando sobre el terreno para reparar los daños, pero la lluvia helada anunciada por los meteorólogos en algunas zonas podría dificultar su intervención a gran altitud. Los hidrólogos han emitido una alerta amarilla por riesgo de inundación, válida para ríos de cinco distritos, donde, debido a importantes fugas en las laderas, podrían producirse inundaciones rápidas, aumentos de caudal y niveles, con la posible superación de los límites de precaución.
Algunos canales y lagos del delta del Danubio se han congelado, pero por ahora, el tráfico marítimo en los tres brazos del Danubio se desarrolla con normalidad. Sin embargo, los meteorólogos piden mayor atención, hasta el viernes, temporalmente, ya que se esperan precipitaciones en todas las regiones del país y, localmente, las cantidades de agua serán significativas.
(versión en español: Simona Sarbescu)