Preocupaciones por el precio de los combustibles
Vuelve a subir el precio de los combustibles en Rumanía.
Bogdan Matei, 19.08.2026, 11:51
El precio del gasóleo ha vuelto a subir en Rumanía y ha superado nuevamente el umbral de los 10 leus (el equivalente a unos dos euros) por litro en la mayoría de las principales redes de gasolineras, apenas dos días después de la bajada provocada por la reducción del impuesto especial sobre los carburantes. El ministro interino de Economía, Irineu Darău (USR), sostiene que no es realista esperar que se puedan mantener los precios bajo control o garantizar un precio determinado, o al menos un tope para los precios de los combustibles. En un período en el que no solo varía el precio del barril de petróleo, sino que además existen todo tipo de problemas en el suministro, ninguna persona racional puede prometer un precio concreto, afirma el ministro.
La Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas (PYME) de Rumanía destaca que en los próximos meses los costes de la energía corren el riesgo de aumentar considerablemente, y las empresas acabarán pagando caro una crisis que no han provocado y que no pueden resolver por sí solas. Las estimaciones apuntan a incrementos del 15-20 % al renovar los contratos. Desde que terminó la regulación de los precios máximos, las empresas pagan el precio de mercado. Para una PYME, la energía cuesta actualmente entre 0,85 y 1 leu por kilovatio-hora, mientras que el coste total de la factura, incluidos los impuestos, el transporte y la distribución, alcanza con frecuencia entre 1,4 y 1,8 leus por kilovatio-hora, sin IVA.
El presidente de IMM Bucarest-Ilfov, Felix Căprariu:
«En este momento, estimamos que la cantidad de energía que consumiremos durante el invierno se duplicará con respecto a la del verano. Esta duplicación supondrá claramente un incremento del precio, debido a que las cantidades de producción se mantendrán en el mismo nivel. La energía renovable que promovemos actualmente, si no está respaldada por capacidad de almacenamiento, lamentablemente no será una solución ideal. No podemos luchar contra la naturaleza. Si la naturaleza dejó fuera de servicio a Nuclearelectrica, deberíamos haberlo previsto y estar preparados mediante las demás capacidades de producción, teniendo en cuenta que contamos con inversiones ya realizadas, en fases avanzadas, pero que aún no han sido puestas en funcionamiento».
Felix Căprariu añade que es necesario poner en marcha un programa real de eficiencia energética, destinado específicamente a las pequeñas y medianas empresas:
«Proponemos al Ministerio la creación de un grupo de trabajo para identificar, junto con nosotros, soluciones relacionadas con el componente energético del sector de las pequeñas y medianas empresas. Si analizamos la estrategia nacional, lamentablemente no encontramos un capítulo dedicado a este importante sector de la economía rumana. Esto demuestra la gran preocupación existente por la energía consumida por los consumidores no domésticos, y especialmente por aquellos que actualmente representan alrededor del 10 % de los prosumidores, pero que poseen más de la mitad de la capacidad de producción de los prosumidores».
Desde la oposición, el diputado socialdemócrata Bogdan Ivan, exministro de Energía, pide al primer ministro interino, el liberal Ilie Bolojan, que solicite al Ministerio de Finanzas, a la ANAF (Agencia Nacional de Administración Fiscal) y al Consejo de la Competencia que realicen controles en el mercado de los operadores de carburantes, ante el aumento de los precios del gasóleo, que califica de agresivo.
Versión en español: Brigitta Pană