Tras el calor extremo, tormentas
Las autoridades han emitido numerosos avisos RO-ALERT por las tormentas que han afectado a Bucarest y a varios distritos.
Corina Cristea, 01.07.2026, 10:59
Las fuertes tormentas registradas en la zona de Bucarest y en varios distritos de Rumanía se han producido tras las temperaturas de hasta los 41 grados Celsius registradas en los últimos días. Los daños materiales son importantes, y una persona que se encontraba en un coche sobre el que se derrumbó un árbol ha perdido la vida. En Bucarest, llovió sin parar durante dos horas, y las imágenes publicadas por los vecinos en las redes sociales muestran calles inundadas, coches abandonados en medio de los charcos formados en la calzada y árboles caídos. La policía restringió el tráfico en dos avenidas del centro de la capital, donde el tejado de un edificio corría el riesgo de derrumbarse. En la misma zona, el fuerte viento también arrancó otro tejado.
Debido a las abundantes precipitaciones registradas y a las grandes infiltraciones de agua, la vía de circulación de una de las estaciones de metro de Bucarest se ha inundado, por lo que, para garantizar la seguridad del tráfico, se ha cerrado temporalmente hasta que finalicen las intervenciones necesarias y se solucione la situación. De hecho, varias líneas de transporte público de la capital han sufrido interrupciones o modificaciones en sus itinerarios, ya que su circulación se ha visto afectada por las acumulaciones de agua, las averías en la red de contacto y los obstáculos aparecidos en la calzada a causa de la tormenta.
Los datos recopilados muestran que los bomberos de Bucarest realizaron unas 1.500 intervenciones durante la noche del martes al miércoles, y que los equipos de rescate se encargaron de retirar decenas de árboles caídos, algunos sobre vehículos, y de evacuar el agua de los sótanos y las calles. Según un comunicado de la Inspección General para Situaciones de Emergencia (IGSU), además de Bucarest, las fuertes tormentas han afectado a 60 localidades de 20 distritos, entre ellos Alba, Bihor, Călăraşi, Hunedoara, Ilfov, Sibiu y Tulcea. Los bomberos intervinieron para retirar unos 1.000 árboles caídos y decenas de postes, para retirar elementos de construcción de los tejados de decenas de edificios, así como para evacuar el agua de patios, sótanos y subsuelos. Cientos de coches resultaron dañados y el tráfico ferroviario se vio afectado en tres líneas principales debido a la interrupción del suministro eléctrico de la línea de contacto y a la caída de árboles sobre las vías. Con el fin de informar a la población, se han emitido decenas de mensajes a través del sistema RO-ALERT en el marco de las alertas hidrometeorológicas, en 28 distritos y en Bucarest.
Las tormentas se suman a la ola de calor que afecta a Rumanía desde hace varios días. Tras el código rojo por temperaturas extremadamente altas en casi todo el país, los meteorólogos afirman que la ola de calor se reducirá y perderá intensidad. Se ha emitido una alerta naranja por altas temperaturas para la mitad norte y el oeste del territorio, mientras que el resto del país se encuentra bajo un código amarillo. También se ha emitido un código amarillo, pero por lluvias y tormentas, para la zona sur, incluida Bucarest, y para la zona de montaña. Asimismo, los hidrólogos han emitido alertas de inundaciones en varios ríos, la mayoría de ellos en la parte occidental.
Versión en español: Monica Tarău