Transilvania se ha convertido en un ejemplo europeo de desarrollo sostenible y de turismo responsable. Hoy descubrimos cómo una red de decenas de kilómetros de rutas ciclistas, trazadas en las colinas que rodean Sighișoara, ha cambiado profundamente la economía y la vida cotidiana de las aldeas sajonas. Además, gracias a las bicicletas de asistencia eléctrica, explorar la naturaleza se ha vuelto una experiencia segura y accesible para todas las edades, abriendo estas rutas a un público mucho más amplio y permitiendo descubrir pueblos como Viscri, Meșendorf o Criț.
Transilvania es la zona más solicitada y desarrollada para el cicloturismo, aunque Maramureș y la ribera del Danubio también dejan buenas impresiones. Este 2025 en Rumanía nos trae proyectos especializados en ciclismo en grava y también la combinación de ciclismo y fotografía