Rumanía, que se encuentra en un procedimiento por déficit excesivo desde 2020, registró también el año pasado el déficit más elevado de la Unión Europea: un 7,8 % del PIB, según Eurostat.
Tras cuatro nominaciones a primer ministro y casi seis meses de bloqueo político, Rumanía cuenta, por fin, con un nuevo Gobierno estable.
Los ciudadanos, las empresas y las instituciones del Estado rumano reducen su consumo de energía.
La agencia de calificación Fitch ha decidido mantener la calificación de país de Rumanía en el último nivel recomendado para las inversiones.
La Comisión Europea confirma los avances de Rumanía en el procedimiento de déficit excesivo, pero advierte que todavía existen desequilibrios.
Tras la adhesión a la OCDE, que se encuentra en su fase final, el próximo proyecto del país es la adopción del euro, afirma el gobernador del Banco Nacional de Rumanía (BNR), Mugur Isărescu.