Rumanía tiene un nuevo Gobierno
Tras cuatro nominaciones a primer ministro y casi seis meses de bloqueo político, Rumanía cuenta, por fin, con un nuevo Gobierno estable.
Florentin Căpitănescu, 21.10.2026, 11:24
Rumanía tiene un nuevo Gobierno, después de que el Parlamento de Bucarest haya aprobado el Ejecutivo propuesto por el primer ministro designado, el independiente Luca Niculescu. Un total de 280 parlamentarios votaron a favor y 58 en contra, cuando para investir al nuevo Gobierno se necesitaban 233 votos favorables, es decir, la mitad más uno del total de senadores y diputados. A favor del Gobierno de Niculescu votaron el Partido Socialdemócrata (PSD), que cuenta con el mayor número de escaños en el Parlamento y forma parte del equipo gubernamental, el Partido Nacional Liberal (PNL), la Unión Democrática de los Húngaros de Rumanía (UDMR), los diputados de las minorías nacionales y los representantes de los grupos parlamentarios minoritarios. Por el contrario, la AUR, de orientación populista y nacionalista, y la USR se opusieron a la formación del Gobierno de Niculescu.
Dos tercios de las carteras ministeriales estarán ocupadas por miembros del PSD, muchos de ellos ministros con experiencia previa en sus respectivos cargos, mientras que los demás ministerios estarán dirigidos por especialistas sin afiliación política, aceptados por el presidente Nicușor Dan.
En su discurso previo a la votación de investidura, el primer ministro Luca Niculescu, diplomático y experiodista, declaró que las prioridades al inicio de su mandato serán la rectificación presupuestaria, la aprobación de los presupuestos para 2027 y la seguridad energética. El primer ministro quiso subrayar que, independientemente de las políticas económicas que promueva su equipo, el objetivo de déficit asumido por Rumanía ante sus socios europeos no es negociable.
Luca Niculescu:
«El déficit es un límite que debemos respetar. Forma parte de los acuerdos internacionales en los que participamos y de los compromisos que hemos asumido. Y sabéis lo delicada que es la situación en la que nos encontramos. A mediados de este año, superamos las evaluaciones de tres agencias de calificación crediticia, pero por un margen muy estrecho. Volverán a visitarnos a principios del próximo año. Evidentemente, nadie desea introducir nuevos impuestos y haremos todo lo posible para proteger, en cualquier caso, a las personas más vulnerables».
La formación del nuevo Ejecutivo también fue celebrada por el jefe del Estado, Nicușor Dan, quien expresó su confianza en que el nuevo primer ministro consiga encontrar lo que él mismo calificó como «el justo equilibrio entre las restricciones y las expectativas».
Nicuşor Dan:
«Todos conocemos las obligaciones financieras que Rumanía ha asumido, y no se trata de compromisos abstractos, sino de medidas necesarias para proteger su desarrollo económico futuro. Estas obligaciones constituyen ciertas limitaciones, pero también existen expectativas por parte de los ciudadanos rumanos, y debemos encontrar el justo equilibrio entre las restricciones y las expectativas. Los rumanos esperan reformas, y estas deben llevarse a cabo o, al menos, ponerse en marcha. Además, me alegra mucho que exista una cartera ministerial dedicada a la digitalización y a la inteligencia artificial. Rumanía debe mirar hacia el futuro desde el punto de vista económico, conectarse con los sectores en los que se decide el rumbo de la economía mundial, aprovechar sus ventajas competitivas y tener el valor de hacerlo».
No obstante, en opinión de los analistas políticos, la aprobación del nuevo Gobierno respondió a circunstancias coyunturales y no fue el resultado de una mayoría parlamentaria claramente definida en la que el primer ministro pudiera apoyarse a largo plazo. En estas condiciones, dado que su Ejecutivo se encuentra en una posición más bien frágil, Luca Niculescu se ve obligado a mantener una estrecha relación con los partidos parlamentarios, especialmente con el PNL y la UDMR, que no forman parte del actual equipo gubernamental, pero que votaron a favor de su investidura.
Versión en español: Brigitta Pană