Rumanía trata de decidir si aceptar o no la invitación recibida por el presidente del país, Nicuşor Dan, para participar en la primera reunión del Consejo de Paz. Aunque aparentemente sencilla, la decisión resulta bastante complicada
Después de 1945, Rumanía tuvo que aguantar un doble trato: como país derrotado en la guerra y como país ocupado por los soviéticos con un régimen brutal. La diplomacia también sufrió y tuvo que reconstruirse a partir de los años 60
«Es nuestro deber mantener viva la memoria de las víctimas de la guerra y de los perseguidos por su fe», declaró en Berlín el presidente rumano, Klaus Iohannis
La ministra rumana de Asuntos Exteriores, Luminița Odobescu, asistió a la cumbre de paz en Ucrania