A mediados del siglo XIX, la sociedad rumana dio un gran paso hacia la modernización al liberar a los romaníes de la esclavitud
Desde la segunda mitad del siglo XVI hasta la segunda mitad del siglo XIX, los monasterios ortodoxos de Valaquia y Moldavia estaban dedicados al Monte Athos. Esta dedicación significaba que todos los bienes que poseían los monasterios de los Países Romanos, así como los beneficios que obtenían de sus propiedades y actividades económicas, pertenecían a las comunidades athonitas.