A mediados del siglo XIX, la sociedad rumana dio un gran paso hacia la modernización al liberar a los romaníes de la esclavitud. En 1855, el Principado de Moldavia aprobó la ley de emancipación de los romaníes. El 20 de febrero de 1856 se promulgó la «Legiuirea pentru emanciparea tuturor țiganilor din Principatul Țării Românești» (Ley para la Emancipación de Todos los Gitanos del Principado de Valaquia).
Desde la segunda mitad del siglo XVI hasta la segunda mitad del siglo XIX, los monasterios ortodoxos de Valaquia y Moldavia estaban dedicados al Monte Athos. Esta dedicación significaba que todos los bienes que poseían los monasterios de los Países Romanos, así como los beneficios que obtenían de sus propiedades y actividades económicas, pertenecían a las comunidades athonitas.