A principios de la década de 1960, Rumanía buscaba definir su propia política exterior, tras haber estado subordinada a los intereses soviéticos desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Así, se orientó hacia el Tercer Mundo, una zona abierta a nuevas relaciones tras el gran éxito del movimiento de descolonización mundial. Y el Grupo de los 77 era la organización a través de la cual se podían defender los intereses de la Rumanía socialista.
El presidente Nicușor Dan mantuvo consultas con los líderes de la coalición de gobierno el miércoles, tras la decisión del PSD de retirar su apoyo al primer ministro liberal Ilie Bolojan
Moody's ha empeorado la perspectiva de la calificación de Rumanía de «estable» a «negativa»