Un nuevo primer ministro designado
Adrian Veștea es el nuevo primer ministro designado por el presidente de Rumanía, Nicușor Dan
Bogdan Matei, 15.06.2026, 10:04
Probablemente, el interés de los rumanos por la política nacional nunca es tan escaso como el domingo por la mañana. Y, sin embargo, ese fue precisamente el momento elegido por el presidente Nicușor Dan para anunciar que el eurodiputado Eugen Tomac había renunciado a su cargo de primer ministro designado y que él proponía en su lugar a Adrian Veştea, vicepresidente primero del PNL, exalcalde de Râșnov y presidente del Consejo Distrital de Brașov (centro) durante tres mandatos.
Nicușor Dan señaló que Veștea ha superado todas las etapas administrativas y que habría sido un ministro de Desarrollo de éxito, capaz de atraer fondos europeos. «Es una persona decididamente prooccidental, una persona con valores, una persona de diálogo», añadió el jefe de Estado sobre el nuevo primer ministro designado. Economista de profesión, con estudios en contabilidad y en gestión de la administración pública, Adrian Veştea (52 años) parece también un político firme: es miembro del PNL desde 1994.
El presidente Dan agradeció a Tomac lo que calificó como la seriedad de la que había dado muestras, así como su compromiso y responsabilidad. Justo el día anterior, la prensa afirmaba que Tomac iba a presentar, también el domingo, ante el Parlamento el programa de gobierno y la lista de ministros, pero consideraba que no podría reunir entre senadores y diputados los 233 votos mínimos necesarios para la investidura.
Veștea se muestra convencido de que lo conseguirá. Afirma que está decidido a llegar hasta el final y que confía en que habrá un nuevo gabinete en el plazo máximo de una semana.
Los analistas se muestran más escépticos. La decisión del presidente Nicușor Dan de nombrarlo primer ministro, que no se había comunicado previamente a los liberales, ha provocado tensiones en el partido. Algunos la han acogido con satisfacción, otros la han calificado de acto hostil, destinado a provocar una ruptura en el PNL, liderado por el primer ministro interino Ilie Bolojan, cuyo gobierno fue destituido por el Parlamento el 5 de mayo mediante una moción de censura.
Es más, las voces críticas con el presidente afirman que este habría infringido la Constitución al nombrar a Veștea sin haber consultado previamente a los partidos parlamentarios. Estos últimos han reaccionado de forma dispar ante el inoportuno anuncio presidencial. Una resolución aprobada por unanimidad por la dirección de la USR sostiene que «un gobierno no puede nacer de la traición al propio partido». La UDMR espera que se aclare la posición del PNL, el programa de gobierno y la composición del equipo ejecutivo.
Lo más probable, según los periodistas, es que el PSD vote a favor de un primer ministro liberal, que no sea Bolojan, tal y como han defendido los socialdemócratas en repetidas ocasiones. El grupo parlamentario de las minorías nacionales anuncia que apoyará cualquier opción proeuroatlántica. Mientras tanto, las encuestas de opinión indican que hay un porcentaje enorme de personas que creen que el país va por mal camino, y el propio presidente Dan reconocía, a mediados de la semana pasada, que «a los rumanos les importan poco nuestros debates», los de los políticos.
Versión en español: Antonio Madrid