Con el desarrollo de la inteligencia artificial, también ha aumentado la desinformación, que ha adquirido nuevas dimensiones: hablamos ahora de un fenómeno global, a menudo financiado y coordinado, que tiene el potencial de influir elecciones, polarizar sociedades o tensionar las relaciones internacionales.
Hoy vamos a hablar de algo que nos preocupa a todos: el futuro del trabajo. Qué profesiones serán las más demandadas, cuáles podrían desaparecer, y cómo se prepara Rumanía para ese cambio.
El mundo en línea está lleno de vídeos muy realistas basados en técnicas de deepfake, normalmente protagonizados por personas conocidas que suelen pregonar supuestas oportunidades de inversión únicas. Prometen ganancias rápidas, pero no son más que otra forma de utilizar la IA con fines maliciosos.
Si bien muchas empresas están ansiosas por incorporar rápidamente nuevas tecnologías de IA para aumentar la productividad y reducir costos, muchos empleados no comparten el mismo entusiasmo. ¿Cuáles son las sugerencias de los expertos, tanto a nivel individual como organizacional, para que nadie se quede atrás?
Una onda de choque sacudió los mercados, especialmente en el sector tecnológico, en enero, cuando la empresa china DeepSeek, involucrada en el desarrollo de algoritmos de inteligencia artificial, presentó un modelo de IA similar a ChatGPT, pero que opera a costos significativamente más bajos que los modelos populares desarrollados por empresas estadounidenses. Además, DeepSeek, que ha puesto en entredicho el “aura de invencibilidad” que rodea a la industria tecnológica de EE. UU., ofrece gratuitamente sus recursos de IA a los consumidores.
Entrevistamos a Irina Badii, traductora e intérprete de español, inglés y rumano, y propietaria de una empresa de traducción
Hablamos con la profesora y conferenciante María Méndez sobre la enseñanza de español para extranjeros, la irrupción de la Inteligencia Artificial en las aulas y su faceta de escritora
El Gobierno rumano destina 450 millones de euros al programa Start-Up Nation de este año.
La pandemia de COVID-19 ha demostrado que los datos médicos actualizados son esenciales para contribuir a la adopción de medidas de salud pública eficaces y responder a las crisis.