A mediados del siglo XIX, la sociedad rumana dio un gran paso hacia la modernización al liberar a los romaníes de la esclavitud. En 1855, el Principado de Moldavia aprobó la ley de emancipación de los romaníes. El 20 de febrero de 1856 se promulgó la «Legiuirea pentru emanciparea tuturor țiganilor din Principatul Țării Românești» (Ley para la Emancipación de Todos los Gitanos del Principado de Valaquia).
El Tribunal Constitucional de Rumanía (CCR, por sus siglas en rumano) aún no ha tomado una decisión sobre la ley que modifica el sistema de jubilación de los magistrados, pero ha validado la ley que permite la reforma de la ASF, la ANRE y la ANCOM.
Tras la revolución de diciembre de 1989, los rumanos celebraron sus primeras elecciones libres el 20 de mayo de 1990. Las elecciones fueron ganadas abrumadoramente por el Frente de Salvación Nacional, sucesor del antiguo partido comunista, y por Ion Iliescu, candidato del Frente. Estos resultados legitimaron el programa de amplias reformas del Estado