La Academia Rumana, promotora del conocimiento en la sociedad
La Academia Rumana, durante 160 años el máximo foro nacional de consagración cultural y científica, guía a la sociedad a través del conocimiento.
Roxana Vasile, 22.04.2026, 13:12
Fundada el 1 de abril de 1866, hace exactamente 160 años, bajo el nombre de Sociedad Literaria Rumana, la Academia Rumana es el máximo foro cultural y científico del país. Inicia y organiza eventos de alto nivel con el objetivo de contribuir al progreso de la sociedad rumana y su reconocimiento internacional.
Con una marcada dimensión humanística, la Academia apoya la investigación fundamental, a través de institutos y centros especializados en historia o filología, en campos sociales y técnicos, así como la investigación aplicada. A lo largo del tiempo, ha reunido a las élites intelectuales del país, con más de 1700 miembros históricos y 70 institutos de investigación en Bucarest, Cluj, Iași y Timișoara. Recordemos algunos nombres de académicos que han contribuido significativamente al desarrollo de la ciencia, la cultura y la literatura rumanas: el historiador y político Nicolae Iorga; George Emil Palade, biólogo celular y premio Nobel de Medicina; Ion Barbu, poeta y matemático, representante del modernismo literario. Ștefan Odobleja, médico militar, precursor de la cibernética; Ana Aslan, geriatra, reconocida mundialmente por sus estudios sobre el envejecimiento; Petru Poni, químico, físico y mineralogista, pionero de la química en Rumanía; o Dimitrie Gusti, sociólogo, filósofo e historiador, fundador de la escuela de sociología de Bucarest.
Recientemente, la Academia Rumana eligió a un nuevo presidente. Sucediendo al historiador Ioan-Aurel Pop, Marius Andruh, un prestigioso químico, prometió continuidad, equilibrio, apoyo a la investigación fundamental y a los institutos de humanidades y economía. Al mismo tiempo, declaró a Radio Rumanía que desea una academia más abierta y cercana a la gente:
ʺTenemos proyectos que continuar, tenemos proyectos que desarrollar, porque cualquier presidente de la Academia Rumana, en la actualidad, basa su actividad en lo que sus predecesores han construido. Por lo tanto, hay proyectos que desarrollar, por ejemplo, la formación de un, llamémoslo, centro cultural en torno a la Fundación «Dalles», que sería un punto de atracción para el arte, la música, el teatro y las exposiciones en el centro de Bucarest. Ya se ha dado un primer paso a través de las conferencias que la Academia Rumana organiza allí, conferencias celebradas por miembros de la Academia Rumana. También es importante y una prioridad para nosotros llevar la vida de nuestros institutos a una nueva etapa, para alentarlos hacia la investigación de frontera, es decir, más allá de las cosas buenas que se están haciendo, para tratar de extender los límites del conocimiento hacia nuevas áreas de interés para la sociedad y para una vida mejor. La Academia Rumana es el lugar donde se desarrolla la investigación fundamental, siempre que esta investigación fundamental contribuya algo al conocimiento, interese a otros y forme la base de aplicaciones para una vida mejor. Por lo tanto, todo esto debe ser fomentado y desarrollado, para que tengamos un sólido centro de conocimiento en la Academia Rumana.ʺ
Solo el año pasado, la Academia Rumana organizó más de 900 eventos: conferencias, simposios, debates, entrevistas con diversas personalidades, diálogos académicos… en resumen, actividades interesantes sobre temas de actualidad que permiten a los rumanos mantenerse al tanto del progreso de su propia sociedad, pero también del mundo. Para el nuevo presidente, Marius Andruh, la voz de la Academia, lamentablemente, no tiene mucha repercusión entre los gobernantes.
ʺEn los últimos años se han dado muchos pasos, se han elaborado estrategias para el desarrollo de Rumanía, se han enviado a los dirigentes, pero no se han tenido en cuenta. Y este año se ha publicado otro volumen, que no pretendía ser muy extenso, ni una serie de varios volúmenes, sino un único volumen en el que se presenten claramente las prioridades que la Academia Rumana considera para el desarrollo de Rumanía. Estos volúmenes se enviaron a las autoridades y es decisión suya tener en cuenta o no lo que les proponemos. Por otro lado, creo firmemente en los debates dentro de la Academia Rumana en los que se invite a los dirigentes a participar estrictamente en su ámbito de competencia en la gestión del país. Creo en la eficacia de dichas reuniones y propongo que se celebren.ʺ
En opinión del químico Marius Andruh, la investigación rumana también debería recibir una financiación más constante. Cuando ofrecen buenas condiciones laborales, los institutos de la Academia Rumana tienen la gran ventaja de poder absorber a muchos jóvenes, incluidos aquellos que, en algún momento, optaron por marcharse al extranjero para realizar mejores investigaciones:
«La situación que debemos resolver es la falta de financiación de la investigación. Hay que decirlo sin rodeos, porque con un 0,48% del PIB, el número de investigadores en nuestro país, en relación con su población, es significativamente menor que en otros países. La falta de financiación puede ser un obstáculo para el desarrollo de la ciencia en general y para el regreso de los jóvenes que desean dedicarse a la investigación científica en el país. Por lo tanto, esta es la gran desventaja o el gran reto que enfrentamos y que los gobernantes deben vigilar.»
En resumen, a pesar de las dificultades, la Academia Rumana se esfuerza por seguir siendo, como lo ha sido durante 160 años, un participante activo en la vida de la ciudad y un pilar fundamental de la intelectualidad, continuando su misión de guiar a la sociedad a través del conocimiento.
(versión en español: Simona Sarbescu)