La economía rumana, en recesión
La economía de Rumanía ha entrado oficialmente en recesión técnica, tras dos trimestres consecutivos de caída del Producto Interior Bruto
Sorin Iordan, 14.05.2026, 11:00
La economía de Rumanía se contrajo en los tres primeros meses de este año un 0,2% con respecto al trimestre anterior y un 1,5% en comparación con el primer trimestre de 2025, según anunció el miércoles el Instituto Nacional de Estadística.
El Producto Interior Bruto creció el año pasado un 0,7% en términos reales en comparación con 2024, pero en los últimos tres meses de 2025 fue un 1,8% inferior al del trimestre anterior. Así, tras las caídas del PIB del 1,8% y del 0,2%, registradas en dos trimestres consecutivos, el país entró en recesión técnica.
A nivel europeo, solo Rumanía e Irlanda registraron un descenso de la economía, mientras que el Producto Interior Bruto creció un 0,8% en la zona del euro y un 1% en la Unión Europea durante el primer trimestre de 2026, en comparación con el mismo periodo de 2025.
Y las malas noticias no terminan aquí, ya que el Instituto Nacional de Estadística ha anunciado que la tasa de inflación anual en Rumanía superó, en abril, el 10,7%, lo que supone un aumento con respecto al 9,87% registrado en marzo. A modo de comparación, la media de este indicador en los Estados de la Unión Europea es de aproximadamente el 3%.
En el último año, en Rumanía lo que más se ha encarecido han sido los servicios y los productos no alimentarios, con subidas significativas en la electricidad —más del 50%—, los alquileres —casi un 44%— o el gasóleo —alrededor del 33%—. Se han registrado bajadas de precios con respecto a abril de 2025 en algunos alimentos, como las patatas, las alubias, la harina y la sémola de maíz, pero las subidas en el café, los huevos, la carne de vacuno o la fruta fresca han provocado un encarecimiento de los productos alimenticios de más del 7% de media.
En una declaración a Radio Rumanía, el presidente de la asociación de profesionales en inversiones CFA Rumanía, Adrian Codirlaşu, opinó que la inflación se vio impulsada por el elevado déficit presupuestario, que provocó tipos de interés altos y un aumento de los impuestos, lo que afectó al consumo y a la inversión. Además, otra causa fue el conflicto en Oriente Medio, que impulsó el encarecimiento general de los precios, influido por las tarifas del petróleo y el gas.
Las preocupantes estadísticas llegan en un contexto en el que la economía de Rumanía no está rindiendo. Según Eurostat, el país se encuentra también entre los Estados de la UE que han registrado el descenso más severo de la producción industrial y la mayor caída de la producción de servicios.
La Comisión Nacional de Estrategia y Previsión estimaba, el otoño pasado, un crecimiento económico del 1% para 2026; la Comisión Europea preveía un aumento del PIB de Rumanía del 1,1%, mientras que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional pronosticaban un incremento del 0,5% y del 0,7%, respectivamente. Asimismo, en febrero, el Banco Nacional de Rumanía revisó al alza, del 3,7% al 3,9%, la previsión de inflación para finales de este año y anticipó que esta alcanzaría el 2,7% a finales de 2027.
De hecho, el Banco Nacional de Rumanía celebrará el viernes una reunión de política monetaria, en la que se espera que mantenga el tipo de interés de referencia en el 6,5% y que permanezca en ese nivel hasta finales de año, debido a la reciente depreciación del leu y a la trayectoria inflacionista.
Versión en español: Antonio Madrid