La OTAN y la adaptación a la guerra del futuro
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, desea que todos los aliados acepten la propuesta de ayudar a Ucrania con un porcentaje fijo de su PIB nacional.
Roxana Vasile, 21.05.2026, 10:31
La ciudad sueca de Helsingborg acoge este fin de semana la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN, la última antes de la cumbre aliada en Ankara. En el preámbulo de la reunión de jefes de diplomacia, el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, afirmó que la organización atlántica debe estar preparada para las nuevas realidades de la guerra moderna, especialmente la amenaza que representan los drones.
Se refirió a la intervención del martes de un caza F-16 rumano, en una misión de vigilancia aérea de la OTAN en la región báltica, donde derribó un dron que había entrado en el espacio aéreo estonio. «Era un dron ucraniano, pero no habría estado allí de no ser por la agresión rusa. La conclusión es que los sistemas de defensa aérea de la OTAN han demostrado, una vez más, su eficacia y seguiremos mejorando nuestra capacidad para hacer frente a cualquier amenaza a nuestro territorio o a nuestra población», declaró Mark Rutte.
Asimismo, señaló que este es precisamente el tipo de situación para la que los aliados se están entrenando y preparando, haciendo hincapié en que la OTAN adapta constantemente sus capacidades para responder a las amenazas emergentes. Según el secretario general de la Alianza, las lecciones aprendidas de la guerra en Ucrania, donde el uso de drones se convirtió en un elemento central del conflicto, se integran en el desarrollo de los sistemas de defensa de la OTAN.
En cuanto a la cuestión más amplia de cómo contrarrestar mejor los drones, Mark Rutte afirmó que esto depende de la situación y de si se necesitan aviones de combate u otros sistemas. En cualquier caso, reiteró que la prioridad de la OTAN es reforzar la defensa aérea y las capacidades antidrones en el flanco oriental, así como mejorar la coordinación entre los Estados miembros para responder con rapidez a este tipo de situaciones. Mark Rutte también se refirió a la propuesta de que Ucrania reciba ayuda con un porcentaje fijo del 0,25 % del PIB nacional de cada país miembro de la OTAN.
Según el corresponsal de Radio Rumanía en Bruselas, donde se encuentra la sede de la Alianza, el tema se hizo público este mes, pero no es la primera vez que se plantea este porcentaje. Los países bálticos llevan más de tres años hablando de ello, incluso en el seno de la Unión Europea. La propuesta no fue bien recibida por algunos aliados, pero Mark Rutte expresó su esperanza de que, una vez abierto este debate, la ayuda a Kiev sea más constante y los miembros de la OTAN compartan los costes de forma más equitativa.
Países como los Países Bajos, Alemania, Dinamarca, Suecia, Noruega y Canadá están asumiendo la mayor parte de los suministros a través del Programa PURL (Lista de Requisitos Prioritarios para Ucrania), crucial para Ucrania, precisó Mark Rutte. Los suministros a Ucrania a través de este programa han alcanzado ya más de 4.500 millones de dólares. Rumanía ha contribuido con 50 millones. «Quiero que los aliados sean completamente honestos entre sí, el día en que todos esperamos compartir el esfuerzo», declaró Mark Rutte.
(versión en español: Simona Sarbescu)