Previsiones del Banco Mundial para Rumanía
La economía de Rumanía se estancará este año, según las previsiones del Banco Mundial.
Ştefan Stoica, 12.06.2026, 10:22
El Banco Mundial estima que la economía mundial registrará este año un crecimiento más moderado, del 2,5 %, frente al 2,6 % previsto en enero, debido a las consecuencias de la guerra en Oriente Medio. La estimación figura en el informe más reciente de la institución financiera internacional. Según el Banco Mundial, si esta previsión se confirma, se tratará del crecimiento económico más bajo registrado desde el inicio de la pandemia de COVID-19 a finales de 2019. Además, la situación podría empeorar aún más, advierte la institución. La expansión podría ralentizarse hasta apenas un 1,3 % si las perturbaciones en el suministro energético resultan mucho más graves y generan una presión significativa sobre los mercados financieros. En lo que respecta a Rumanía, el Banco Mundial presenta una previsión similar a la de otras instituciones nacionales e internacionales. Según el informe, la economía rumana registrará este año un crecimiento nulo, frente al avance del 1,3 % pronosticado en enero. Para el próximo año, el Producto Interior Bruto de Rumanía crecería un 1,7 %, por debajo del 1,9 % previsto por el Banco Mundial en sus estimaciones publicadas en enero.
En 2028, la economía rumana crecerá un 2 %. Desde enero, los empeoramientos más significativos de las previsiones se han producido en Rumanía, Turquía, la República de Moldavia y Ucrania, determinados principalmente por la crisis de los precios de las materias primas, junto con la evolución específica de cada país, según constata el informe del Banco Mundial. En el periodo 2026-2028, se espera que la política fiscal sustente en gran medida el crecimiento en la mayoría de las economías. Los déficits fiscales seguirían siendo elevados, debido a las presiones persistentes sobre el gasto, incluido el de defensa. El limitado margen fiscal, especialmente en Montenegro, Rumanía y Ucrania, probablemente restringirá la capacidad de las autoridades para absorber esta crisis, advierte el Banco Mundial. Recientemente, la Comisión Nacional de Estrategia y Previsión estimó para el año 2026 un crecimiento económico de solo el 0,1 %, revisando a la baja en 0,9 puntos porcentuales la previsión anterior. Las perspectivas a medio plazo se han elaborado en un contexto geopolítico difícil, marcado por incertidumbres agravadas por la intensificación del conflicto en Oriente Medio, que ha provocado una grave crisis energética en el mercado mundial.
Según la Comisión Nacional de Estrategia y Previsión, el efecto inflacionario provocado por el aumento de los precios de los combustibles se ha superpuesto a los esfuerzos internos destinados a corregir los desequilibrios macroeconómicos mediante la continuidad de las medidas de consolidación presupuestaria. Esta situación ha contribuido al deterioro de las perspectivas económicas para el presente año.
A medio plazo, la institución mantiene sin cambios sus estimaciones de crecimiento económico para el período 2027-2029. Se prevé que el Producto Interior Bruto registre una tasa media anual de crecimiento del 2,2 %, impulsada principalmente por la continuidad del proceso de inversión y el desarrollo de nuevos proyectos económicos. Tras la contracción prevista para 2026, el consumo privado volverá a crecer a un ritmo medio anual superior al del PIB, gracias a la reducción gradual de los efectos derivados de las medidas de consolidación fiscal.
Versión en español: Brigitta Pană