Un estudio reciente (Índice de Bienestar de los Empleados) muestra que, en 2025, los rumanos estarán motivados principalmente por el sentido y los resultados de su trabajo, y no solo por el salario. Al mismo tiempo, la falta de reconocimiento, la presión de los plazos y el desequilibrio entre la vida profesional y la personal siguen siendo las principales fuentes de estrés y riesgo de agotamiento para los empleados.
El Consejo de Administración del Banco Nacional de Rumanía (BNR) ha decidido mantener el tipo de interés de política monetaria en el 6,50 % anual.
Lo más destacado de la semana del 7 al 11 de julio de 2025
El ministro de Finanzas, Alexandru Nazare, anuncia que Rumanía ha dado el primer paso para recuperar la confianza de los inversores y los socios europeos.
En Rumanía, la enseñanza preuniversitaria es ineficaz, ya que genera titulados con competencias de baja calidad, altas tasas de abandono y un elevado analfabetismo funcional. En cuanto a los titulados superiores, existe el riesgo de que queden anclados en los conocimientos adquiridos durante sus estudios, que con el tiempo quedan obsoletos. En cuanto al sistema nacional de investigación, tiene una arquitectura anticuada, no atrae grandes recursos internacionales y es vulnerable a la fuga de cerebros. Todas estas cuestiones y muchas más se recogen en un reciente informe del ministro de Educación, Daniel David.