Rumanía, afectada por la ola de calor
Verano tórrido y tormentas violentas en Rumanía.
Bogdan Matei, 30.06.2026, 11:55
Es totalmente inusual que el Ministerio de Educación de Rumanía decida aplazar una de las pruebas del examen de bachillerato, que tradicionalmente está cargado de emoción, tanto para los alumnos de bachillerato como para sus padres. Esto ha ocurrido ahora, cuando las pruebas de matemáticas e historia —dependiendo de la especialidad del instituto— se han trasladado del martes al miércoles. La decisión se produce en el contexto de la alerta roja por ola de calor y tiene como objetivo proteger la salud de los alumnos, los profesores y todo el personal. El resto de las pruebas, según precisa el ministerio, se desarrollarán según el calendario establecido inicialmente.
También debido a la ola de calor, la empresa Ferrocarriles de Rumanía ha anunciado que limitará temporalmente la velocidad de los trenes. En las carreteras, la Compañía Nacional de Carreteras ha impuesto restricciones de circulación para camiones y otros vehículos pesados, válidas en tres cuartas partes del territorio nacional. La medida se ha puesto en marcha para proteger la calzada del deterioro provocado por las temperaturas extremas y el tráfico pesado. Quedan excluidos los transportes de pasajeros, animales vivos y productos perecederos, así como los transportes esenciales, como los de combustibles, equipos de primeros auxilios, intervenciones en caso de fuerza mayor y otras categorías previstas en la legislación vigente.
De hecho, toda Europa se encuentra bajo una cúpula de calor, a la que los especialistas denominan «domo». La doctora en Física Monica Ioniţă Scholz, investigadora en Alemania, ha explicado a Radio Rumanía que este domo de calor es un sistema de presión muy elevada que se extiende sobre una superficie inmensa. Por ejemplo, puede abarcar toda Europa Central y parte de Europa del Este. Se le conoce como «bloqueo atmosférico». No hay nubes en absoluto, hay mucha radiación solar y, durante la noche, sobre todo en las zonas urbanas, los edificios no tienen tiempo de enfriarse y emiten calor, lo que acentúa la sensación de que el aire es irrespirable.
Las temperaturas extremas, según advierten también los médicos, suponen un riesgo importante para la salud, ya que el estrés térmico es una de las principales causas de las muertes asociadas a las olas de calor. El calor lleva a muchas personas a acudir a lagos, ríos y piscinas al aire libre para refrescarse. En el este del país, un niño de 16 años fue ingresado en el hospital en estado de coma, con paro cardiorrespiratorio tras sumergirse en el agua.
Como es habitual, los caprichos del tiempo entremezclan la ola de calor con las tormentas. Más de 20 árboles caídos y 40 turismos dañados es el balance de los fenómenos hidrometeorológicos registrados en nueve localidades, repartidas desde el noroeste hasta el sudeste de Rumanía.
Según el Departamento de Situaciones de Emergencia, los equipos de intervención se han encargado de retirar elementos de construcción de decenas de edificios, así como de despejar numerosos árboles y un poste eléctrico que se habían derrumbado sobre la calzada. En la localidad de Târgovişte, al sur, también afectada por una violenta tormenta, una mujer quedó atrapada bajo un tejado arrancado por la tormenta. Fue trasladada al hospital, consciente, con lesiones en las piernas.
Versión en español: Monica Tarău