El Gobierno de Bolojan se enfrenta a una moción de censura
La moción de censura presentada por la oposición nacionalista contra el Ejecutivo en Bucarest se presentó el jueves en el pleno del Parlamento y se debatirá y votará el lunes 14 de julio.
Roxana Vasile, 10.07.2025, 11:41
Menos de un mes después de su toma de posesión, el gobierno PSD-PNL-USR-UDMR en Bucarest se enfrenta a una moción de censura. Ha sido presentada por la oposición nacionalista después de que el equipo dirigido por el liberal Ilie Bolojan asumiera recientemente la responsabilidad de un primer paquete de medidas de austeridad fiscal destinadas a reducir el déficit del país, el mayor en la UE. Las medidas incluyen subidas de tasas e impuestos especiales, aumentos de impuestos y congelación de salarios y pensiones, todo lo cual no puede bloquearse a menos que el Ejecutivo sea destituido por una moción de censura.
Presentada en el Parlamento el jueves por la mañana, la moción será debatida y votada el lunes 14 de julio. Al afirmar que los partidos de la actual coalición de gobierno son los únicos culpables de la situación presupuestaria del país, los firmantes de la moción consideran que las medidas fiscales de las que se ha responsabilizado el Ejecutivo provocarán un aumento de la inflación y una disminución del nivel de vida de la población.
Los firmantes señalan que (citamos textualmente) «la historia de los gobiernos de los últimos años, bajo la lupa de las cifras oficiales y los hechos presentados sin sesgo alguno, muestra que el déficit presupuestario, que estuvo por debajo del 3% entre 2013 y 2018, se ha disparado desde noviembre de 2019,» cuando en el poder -dicen- estaban, en diversas combinaciones, los mismos partidos que forman el actual. «Ua mezcla de imposibilidad, incompetencia y mala voluntad», así caracterizan los firmantes de la moción la actividad del Gobierno rumano en los últimos años, que -dicen- incapaz de equilibrar el presupuesto solo recortando el gasto, recurre ahora a subir los impuestos.
Para presentar la moción, la oposición tuvo que recoger 117 firmas. El partido que presentó la moción, la AUR, necesitó el apoyo de representantes de el POT, el SOS Rumanía y diputados no afiliados para obtener el número de firmas necesario. Al menos 233 parlamentarios tendrían que votar a favor de la destitución del Gobierno, mientras que la AUR, el POT y el SOS por sí solos sólo pueden reunir 134.
Mientras tanto, sin embargo, la prensa en Bucarest habla ya del creciente descontento y de las acusaciones de los socialdemócratas de que sus socios de coalición no tienen en cuenta sus propuestas y de que, en protesta contra las medidas de austeridad adoptadas por el Ejecutivo, se plantean abstenerse en la votación de la moción de censura. En el otro lado, el ministro de Finanzas, el liberal Alexandru Nazare, afirma que la percepción de Rumanía por parte de los inversores ha cambiado a mejor tras el primer paquete fiscal del Gobierno.
Y el viceprimer ministro Dragoș Anastasiu ha explicado que la alternativa a las medidas previstas habría sido que la economía y los asalariados sufrieran tres veces más y Rumanía no se recuperara hasta dentro de 15 años. Si la moción de censura se aprueba el lunes, el Gobierno presidido por Ilie Bolojan será destituido. Si no, se aprobará el proyecto de ley fiscal del que se ha responsabilizado el Ejecutivo. Los propios impulsores esperan que la moción no obtenga la mayoría de votos en el Parlamento, por lo que han anunciado que impugnarán las medidas fiscales ante el Tribunal Constitucional.
Versión en español: Monica Tarău