El documento nacional de identidad electrónico: del proyecto a la implantación
La implantación del documento nacional de identidad electrónico en Rumanía sigue en fase de desarrollo y aún pasará un tiempo hasta que los ciudadanos utilicen exclusivamente este nuevo documento.
Roxana Vasile, 25.03.2026, 12:30
El documento nacional de identidad electrónico ya se ha introducido en Rumanía. Su expedición comenzó en marzo de 2025, inicialmente en el condado de Cluj, en el noroeste del país, y posteriormente se ha extendido de forma progresiva a todo el territorio nacional.
En el plazo de un año, más de 1,5 millones de rumanos han solicitado un documento de identidad con chip. Según las autoridades, este chip, certificado al más alto nivel, garantiza la seguridad de los datos y previene el robo de identidad. Al mismo tiempo, permite ahorrar tiempo al ofrecer acceso remoto a servicios electrónicos de las administraciones públicas y de entidades privadas. También posibilita la generación de la firma electrónica mediante conexión a determinadas aplicaciones, facilita los desplazamientos a los países que lo reconocen como documento de viaje y simplifica la actualización del domicilio sin necesidad de solicitar un nuevo documento. En caso de regreso al país tras una estancia en el extranjero, el titular mantiene el mismo documento y solo actualiza electrónicamente la mención relativa al domicilio. Las autoridades subrayan, además, que el documento no limita libertades ni incorpora funciones de geolocalización.
Invitado en Radio Rumanía, el comisario jefe de policía Cătălin Giulescu, director de la Dirección General para el Registro de las Personas, explicó qué información contiene el chip del documento:
«En el chip del documento de identidad electrónico se almacenan todas las categorías de datos que figuran impresas en el propio documento. A estos se añaden las imágenes de dos huellas dactilares, ya que en la Unión Europea este documento también sirve como documento de viaje, lo que implica cumplir los estándares correspondientes. Además, incluye dos certificados electrónicos: uno para la autenticación en plataformas que requieren identificación para acceder a servicios, un sistema ya operativo desde febrero en el hub de servicios del Ministerio del Interior, y otro destinado a la firma electrónica de documentos».
Sin embargo, la nueva plataforma lanzada por el Gobierno, fara-hartie.gov.ro, donde los ciudadanos pueden señalar dificultades en su relación con las instituciones, ha acumulado ya numerosas quejas, muchas de ellas relacionadas con este documento. Algunos usuarios señalan, por ejemplo, que la dirección ya no figura impresa en la tarjeta, sino almacenada en el chip, o que su modificación resulta complicada.
El comisario jefe Cătălin Giulescu reconoce que el proceso presenta aún dificultades:
«La puesta en circulación del prototipo 2 del documento de identidad electrónico, un prototipo complejo, es solo una etapa del proyecto. La parte de servicios asociados y su acceso sigue en desarrollo, y nos hemos fijado como plazo el 1 de julio de 2026. Hasta entonces, es razonable esperar que todo lo previsto en el marco normativo vigente esté plenamente operativo. Ya hemos comenzado, junto con el Ministerio del Interior, a poner a disposición determinados servicios, aunque de forma gradual. En cuanto a la actualización del domicilio, debemos reconocer que nos hemos retrasado ligeramente respecto a lo previsto, ya que algunos ensayos no han dado resultado. El entorno tecnológico requiere múltiples intentos hasta alcanzar una solución estable».
Para los rumanos que residen en el extranjero, el proceso tampoco es sencillo. Por el momento, deben recurrir a los servicios públicos comunitarios en Rumanía para solicitar este documento.
«Estamos trabajando intensamente con el Ministerio de Asuntos Exteriores y confiamos en que en breve la solicitud pueda realizarse también en las misiones diplomáticas y oficinas consulares. Además, antes del 1 de julio pondremos en circulación un nuevo tipo de documento electrónico destinado a los ciudadanos sin domicilio en Rumanía. Este prototipo aún se encuentra en desarrollo».
En términos de tecnología y seguridad, el documento de identidad electrónico es similar al pasaporte. La diferencia es que el chip del pasaporte es invisible, mientras que el del documento de identidad es visible y puede utilizarse tanto con contacto como sin contacto, de forma similar a una tarjeta bancaria.
Por ahora, el documento no integra ni la tarjeta sanitaria, ni el permiso de conducir ni otros certificados. Según las autoridades, la tarjeta sanitaria podría incorporarse en los próximos meses, mientras que el resto de documentos se irán integrando progresivamente, en línea con el desarrollo del futuro monedero digital europeo.
En definitiva, el documento nacional de identidad electrónico es ya una realidad en Rumanía, pero su implantación sigue en curso y aún pasará un tiempo hasta que sustituya por completo a los documentos actuales.
Versión en español: Valeriu Radulian